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Guillermo Robles

Se hace a medias

OPINIÓN

Por Guillermo Robles Ramírez

Se hace a medias

            En las distintas ciudades de Coahuila, realizan retenes los policías municipales y estatales, para la localización de vehículos robados dentro de la campaña para combatir a los ladrones de autos y aun cuando la medida es positiva, la misma se hace a medias, lo que automáticamente hace que pierda su finalidad, pues los lotes o negocios dedicados a la venta de autopartes automotrices usadas, no están bajo ningún control policiaco y lo mismo venden una que diez piezas sin facturar ni justificación de origen y procedencia.

            Es una verdad total que mientras haya compradores de objetos robados y personas dedicadas a vender objetos robados, también conocidos como “aparachuecos”, habrá robos y más tratándose de vehículos que muchos de ellos son de inmediato desmantelados y luego vendidos en parte a los “aparachuecos”.

            Recuerdo alguna vez cuando tuve mi primer carro, y una vez que había ido al centro a comprar algunas cosas, cuando regresé se habían robado las copas de mi vehículo. Cuando lo expuse en mi casa y amigos lo sucedido en ambos lados me supieron decir exactamente en donde podía comprarlos y a buen precio hasta incluso serían los que me habían robado.

            En lugares como en Torreón es común y de sobra conocido que una vez que al dueño de un vehículo le roban las “copas” de sus llantas, esas mismas “copas” el día siguiente están a la venta y a la vista de futuros clientes y hasta del mismo dueño original.

            En la Perla de la Laguna, la mayor parte de los puestos de venta de autopartes automotrices robadas se encuentra en las faldas del cerro De la Cruz y eso es tan conocido como que tienen más de 50 años de trabajar en esas condiciones, siendo los mismos cincuenta y tantos años en que por esos rumbos se pasea la policía, pero sin actuar, más no se sabe si involuntariamente o porque existen arreglos económicos.

            Una situación que no es exclusiva de Torreón, ya que también lo mismo sucede en la cabecera municipal de Saltillo, Monclova, Piedras Negras, y el resto de los municipios grandes de Coahuila.

            Lo mismo sucede en Saltillo que en Monclova y basta con visitar los “corralones” o lotes de compra-venta de autopartes automotrices usadas. ¿Qué es difícil, tener un control sobre esos negocios?, o ¿es alguna orden para no ser revisados?, porque en el supuesto caso de que sí exista un dizque, control y supervisión, alguien está fallando porque en esos negocios y con la mayor complacencia, cualquier persona puede comprar usado y robado.

            Hemos dicho y sostenido que en cuanto esos negocios sean constantemente vigilados y supervisados, se reducirá en un importante porcentaje la compra-venta de autopartes automotrices usadas y por lógica, tendrá que reducir el índice de robos de vehículos.

            Otras ciudades como Monterrey han logrado reducir el número de vehículos robados gracias a que independientemente de una serie de acciones preventivas y combativas, se tiene el control y supervisión de los lugares en donde se compran y venden partes automotrices usadas.

            Tampoco estoy de acuerdo ir a los extremos en el sentido de cerrar todo negocio que se dedique a la venta da autopartes, sino solo aquellos quienes no logren comprobar el origen de la pieza, es decir, que demuestre que no es una pieza robada. La supervisión de estos sitios en donde se compran y venden partes usadas debe de ser un trabajo constante por parte de las autoridades locales, es decir, le corresponde al Ayuntamiento de cada municipio de Coahuila, que sus recorridos sean también en la calle y no todo detrás de un escritorio. (Premio Estatal de Periodismo 2011 y 2013, Presea Trayectoria Antonio Estrada Salazar 2018, finalista en Excelencia Periodística 2018 representando a México) www.intersip.org