Mi Columna
Ni con nueva cultura
Por Carlos Robles Nava

En una propuesta presentada al Presidente, Enrique Peña Nieto, la Confederación Patronal de la República Mexicana, COPARMEX, pide que la Comisión Nacional del Salario Mínimo, CONASAMI, establezca para este año, un ajuste al salario mínimo de 98.15 pesos diarios.
Indica COPARMEX en su propuesta que la meta de mediano plazo de la Nueva Cultura Salarial, es que una familia en promedio pueda cubrir la línea de bienestar.
A fin de lograr la meta fijada, debe otorgarse un incremento anual de entre 7.77 pesos y 10.44 pesos reales anuales durante los próximos 12 años.
Conforme a las cuentas hechas por COPARMEX, con los incrementos mencionados se logrará para el 2030 un salario mínimo general real de entre 181.58 pesos y 213.63 al día de valores actuales.
El anterior planteamiento suscrito por el Presidente de COPARMEX, Gustavo de Hoyos Whalter, incluye además que el Presidente de la República convoque a todos los sectores a un Acuerdo Nacional para una Nueva Cultura Salarial
Es innegable que este proyecto tiende a beneficiar principalmente a los trabajadores que perciben un salario mínimo, lo que es de reconocérsele a esta Confederación Patronal, su interés por que los más necesitados y vulnerables alcancen una mejoría para su familia.
Pone de ejemplo el líder de los patrones organizados que el alza del salario mínimo de este año, no influyó en la alza de los productos de mayor demanda y que si los hubo fue por el incremento en la cotización del dólar y por el nuevo precio de los combustibles.
Respetamos honestamente la opinión del Presidente de la COPARMEX, aunque él no puede asegurar que sucedería cosa igual si se acepta la propuesta hecha al Primer Mandatario del País de ir incrementando el salario en los próximos doce años, es decir, hasta el 2,030 sin que se repercuta en el costo de los artículos de primera necesidad esas alzas escalonadas.
No es que seamos negativos o poco alentadores de ideas canalizadas a que los trabajadores con salario mínimo tengan mejor sueldo, simplemente porque existe un sin número de factores impredecibles que los comerciantes no estarán en condiciones de soportar para mantener sus artículos sin repercusión del aumento salarial porque no hay quien les asegure que sus proveedores mantendrán los precios de este 2018, hasta el 2030, es decir, por doce años consecutivos.
Debemos estar conscientes de que generalmente los trabajadores que perciben el salario mínimo, son quienes ocupan las viviendas de las colonias o sectores más retirados de los grandes centros de abastecimiento y por consecuencia están en manos de abarroteros o comerciantes pequeños que precisamente su capacidad no es lo suficiente fuerte para hacer compras ya no de mayoreo, sino a medio mayoreo para que les sostengan sus proveedores los precios de ahora durante los siguientes doce años.
En fin, debemos confiar en las buenas voluntades y en todo lo que pueda venir para mejorar el bienestar familiar no de miles sino de millones de hogares mexicanos que viven en condiciones vulnerables. (www.intersip.org)


