Noticias Coahuila, Lideres de Opinión, Reportaje SIP

Carlos Robles

Cayó por hablador

Mi Columna

Cayó por hablador

Por Carlos Robles Nava

crn-1024x1024

A Donald Trump, presidente de los Estados Unidos, le sucedió justo lo que al hablador, pues por andar de hocicón cayó más pronto que un cojo o manco.

Efectivamente, el mandamás de los “gringos” ha gritado hasta el cansancio que no permitirá que inversionistas de su país vayan a otras naciones del mundo a invertir lo que no hacen en el propio de origen.

Sus argumentos los queramos o no aceptar son válidos, pues ese esquema reduce y limita la apertura de nuevas fuentes de empleo en su país que necesitan sus comunidades.

Al menos lo anterior fue el argumento para que Donald Trump se fuera directo contra las empresas norteamericanas que desde hace años se enclavaron en México, aunque esto no es gratuito ya que los inversionistas extranjeros no “la brincan sin huarache” porque en México pagan mucho más barata la mano de obra, además de otros privilegios que les otorgan los gobiernos federal y estatal porque se establezcan en tierras aztecas.

A final de cuentas, a Donald le ocurrió justo lo del hablador, que cayó más pronto que un cojo o manco, pues los artículos del gran negocio que en ropa y accesorios para mujeres tiene Ivanka, su hija consentida, son producidos en China y comprados con dólares americanos, por inversionistas norteamericanos.

El slogan de Donald, “comprar estadunidense y contratar estadounidense” quedó no en entredicho, sino en una vil hipocresía y burla ya que sus palabras se transformaron en demagogia barata y falsedad.

Donald, durante su campaña presidencial y posteriormente, es decir, una vez ya tomado posesión como máximo mandatario de la llamada “nación más poderosa del plante tierra” y que son los Estados Unidos”, acuso a China de robar empleos estadunidenses fabricando más baratos los productos enviados a la tierra del Tío Sam.

Resulta que las empresas de Ivanka, compran su mercancía que por cierto es vasta y variada, en China, estimándose las remesas que llegan en pocos meses a las tiendas de la “hija presidencial” suman además de millones de dólares, toneladas de bolsos, zapatos, ropa variada, accesorios, etc.

Los datos hechos públicos para vergüenza de Donald, están registrados en la Aduana de los Estados Unidos y los envíos de China a los Estados Unidos, son en volúmenes inconcebibles como el hecho de que tan solo durante el período de noviembre del 2016 a la fecha Ivanka ha recibido 80 pedidos de mercancía varia, entre ésta figuran mil 600 billeteras de cuero, dos toneladas de blusas 100 por ciento poliéster, 23 toneladas de zapatos, joyería de fantasía, entre otros productos “made in China”.

Hay que tomar en cuenta que en los último 10 años, la empresa de Ivanka o al menos con el apellido Trump, han entrado a los Estados Unidos, mil 200 cargamentos procedentes de China con una inversión súper millonaria.

Los refranes no son gratuitos, en su totalidad mucho tienen de verdad y tal es el caso de Donald Truimp y familia al combatir lo que él no respeta o sea invertir dentro de los Estados Unidos para crear más empleos. (www.intersip.org)