OPINIÓN
Por Guillermo Robles Ramírez
La línea delgada de la sensualidad

En este mes de marzo, es cuando inicia la primavera en nuestro país. Es cuando también inicia un ciclo en la vida vegetal, siendo éste el aviso a simple vista en donde el calor comienza porque en los arboles brotan sus hojas verdes, florecen muchas plantas en donde se despiden del tiempo invernal.
Pero no es solo eso, sino también en los humanos existe este cambio que a simple vista indica cuando finaliza e inicia una estación del año. Adiós a la ropa de invierno y a sacar la ropa de verano.
Es así como en las calles se empieza a observar caminando a la gente con menos ropa de invierno y más de calor, siendo más en unas zonas del país que en otras. Al menos en nuestra entidad, es decir, Coahuila; la Región del Norte y en algunos municipios de la Región Sureste, tanto en hombres, así como en mujeres salen a las calles con vestimentas muy ligeras.
En los hombres es muy común la playera de manga corta o sin manga, y pantalón de mezclilla o shorts.
Por otro lado, en el caso de las mujeres es más notorio su cambio ya que por su misma belleza hacen lucir hermosamente esas prendas ligeras como son faldas, minifaldas, shorts, etc.
El uso de minifaldas es común en el país, sin importar el lugar. Se usan en el trabajo, en los antros, hasta en muchas delegaciones de gobierno, pero en donde predomina aún más, son en las escuelas públicas y privadas vistiéndose estudiantes con faldas sumamente cortas, aunque en dichas instituciones educativas tengan en su reglamento especificado el largo de las faldas. Aunque hay que aclarar que eso fue antes de las pandemias, sin embargo, esta costumbre lleva años, pero tan pronto se vuelva a reanudar las clases con sus protocolos de seguridad para la prevención del Coronavirus, una vez más esos pasillos escolares lucirán nuevamente sus estudiantes con sus faldas escolares.
Pero retomando el tema sobre el largo de las faldas establecido por las instituciones educativas públicas y privadas; para las estudiantes lo consideran demasiado largas, subiéndoselas por arriba de lo indicado, sin que los directores o directoras hagan algo al respecto.
Posiblemente para muchas féminas podrán opinar que el uso de faldas muy cortas no es suficiente para provocar a los varones y que solamente todo está en la mente cochambrosa de los hombres. Algo que en lo personal también considero que una minifalda no justifica de ninguna manera la falta de respeto a una dama.
De ahí podrá surgir una cantidad de opiniones encontradas entre mujeres y hombres generando una polémica. Pero lo que no se puede negar es que sí existe una sociedad en México que predomina el fenómeno del machismo y que lamentablemente todavía es muy difícil erradicarlo en nuestro país.
Para muchos sicólogos y sicólogas, afirma que el hombre sigue dominando a través del carácter fuerte y agresiones físicas; mientras que la mujer equivocadamente lo acepta como una parte de la ideología y costumbres mexicanas.
Partiendo de ahí hay especialistas en la sicología social que deducen que el uso de faldas cortas es una invitación para ser agredidas o molestadas, no solamente dentro de las áreas de trabajo sino también dentro de las escuelas y fuera. Aunque en lo personal esto no debe de influir en nada sino en la personalidad, madurez, y apertura que tengan los hombres.
Pero retomando el concepto de los estudiosos en sicología y partiendo hipotéticamente de esa teoría; sería bueno por parte de las autoridades educativas de ser más enérgicos en el aspecto visual de las colegialas para su seguridad e integridad.
Bajo un buen argumento en que el aspecto físico y vestimenta del alumnado de ambos sexos, es el reflejo de su calidad de estudiantes.
Se tiene que encontrar un punto medio para no caer en una actitud de santurrones, y tocar sensibilidades de la juventud. (Premio Estatal de Periodismo 2011 y 2013, Presea Trayectoria Antonio Estrada Salazar 2018, finalista en Excelencia Periodística 2018 representando a México) www.intersip.org

