Mi Columna
Ediles siguen de pillos
Por Carlos Robles Nava
Por más que nuestros gobernantes aseguren y perjuren que combatirán las corruptelas en el sector gubernamental, es como si le echaran más gasolina al fuego, pues en vez de calmarse, enardece cada vez más.
Ese cuento del combate a la corrupción es y será la historia de nunca acabar porque se dice mucho y se actúa poco o nada.
El caso más reciente salió a flote en días pasados en el municipio de San Buenaventura, Coahuila, comunidad que aún no se recupera de la manifestación y paralización de actividades que por algunos meses tuvo la comunidad a su actual alcalde, Oscar Flores Lugo, por falta de probidad y pretender cobrar exagerados impuestos prediales, etc.
El nuevo problemón que enfrenta Flores Lugo es que recibió notificación de la Secretaría Federal de la Función Pública, requiriendo la devolución de tres millones de pesos enviados en el 2011 para el Programa de Ahorro y Subsidio para la Vivienda Tu Casa.
Según la respuesta de Oscar Flores, esos 3 millones de pesos fueron aplicados en la construcción de 50 casas para igual número de beneficiarios, contestando de inmediato la Sria. de la Función Pública del Gobierno Federal, que conforme a los documentos enviados por la administración anterior, no fue soportada y por tanto hay que reintegrar a la Federación dicho dinero.
Es un hecho que Oscar Flores Lugo, ni fu ni fa en ese supuesto faltante, pues es de la administración anterior a la que él preside, pero como en todo negocio, él recibió mal el negocio por no verificar y hacer correctamente las cosas en el período de transición y por tanto, de no aparecer y justificar los soportes de los 3 millones, el “paganini” irremediablemente habrá de ser las ya quebrantadas arcas públicas de Oscar.
De no aclararse la situación, a la administración de Flores Lugo, le serán descontados los 3 “melones” de las participaciones federales del 2015 y 2016.
El problema es que no es posible cotejar en el padrón de beneficiarios extraído del Sistema Integral de Información de FONHAPO que es el Fondo Nacional de la Habitación Popular.
Resulta que las actas levantadas en el proceso de entrega del dinero a los grupos beneficiados, no tienen nombre completo, número de folio del subsidio, tampoco el CURP y como si fuese poco, no existen actas de entrega-recepción de este programa de viviendas.
En consecuencia y al no existir evidencias claras, precisas y transparentes de que esos fondos federales fueron empleados justo para lo que se enviaron, las autoridades de San Buena Ventura, Coahuila, tendrán que pagar quieran o no los platos rotos o sea la ratería porque no fue otra cosa con tanta oscuridad y negrura como se llenó la documentación justificante ante la Federación de que el dinero no se aplicó para el fin asignado.
No es este el único municipio de Coahuila en donde se han manoteado los recursos federales, con la idea de que “Doña Federación” no se dará cuenta o bien, dando por hecho que no se actuará lo que de no suceder, además de lo lamentable, daría motivo y pretexto para que otras autoridades, al menos las que ahora están en funciones pretendieran hacer lo mismo.
Por ahora, San Buenaventura, Coah., debe tomarse como ejemplo de los actuales Presidentes Municipales coahuilenses de que debe tenerse seriedad y responsabilidad cuando se recibe, en este caso, una administración y antes de tomar el poder, escrudiñar hasta lo más profundo que se pueda para no tener sorpresas ni amarguras inesperadas. ( www.intersip.org)
