Los parámetros médicos, marcan e instituyen una serie de situaciones adversas y complicadas cuando el ser humano no duerme diariamente un período normal y que en general se marcan 8 horas continúas, aunque hay quienes duermen cinco o seis horas y se sienten perfecta y físicamente bien, sin olvidar que la regla y por salud de todos, establece en promedio ocho.
Mi Columna
Porqué se duermen
Por Carlos Robles Nava
Los parámetros médicos, marcan e instituyen una serie de situaciones adversas y complicadas cuando el ser humano no duerme diariamente un período normal y que en general se marcan 8 horas continúas, aunque hay quienes duermen cinco o seis horas y se sienten perfecta y físicamente bien, sin olvidar que la regla y por salud de todos, establece en promedio ocho.
Este año y particularmente las últimas tres semanas, además de en Saltillo, en la ciudad de Torreón, se han registrado percances con funestas consecuencias porque la o el conductor responsable dormitó manejando y embistió a otro vehículo.
Y, esto no ha sido solo en conductores particulares, pues lo grave es que se han repetido los accidentes viales en el caso de unidades de transporte público urbano o bien de transporte de trabajadoras y trabajadores de maquinadoras y otras empresas cuyos horarios son muy temprano y muy tarde.
El más reciente ocurrido en la ciudad capital coahuilense fue el de un chofer de la empresa “SEPPEPI”, al parecer se trata de la misma denominada y conocida como TEDEPESA y que transporta personal de empresas.
El conductor de esa unidad, Jesús Mendoza Espinosa, dormitó conduciendo en el momento en que llegó a un retén anti alcohol y se echó encima del oficial de la policía municipal, Aldo Flores Nereida, causándole la muerte.
El chofer de la unidad de transporte de personal aceptó abiertamente que se quedó dormido, pues llevaba doce horas continuas de conducir.
Otra muestra, además de lo que ocasionan los percances cuando su conductor se queda dormido, son las gráficas tomadas en varias ocasiones y distintos policías municipales, al menos de Saltillo, dormidos sobre la patrulla que tripulan y encontrándose en servicio.
Es común que los jefes policiacos como castigo por tal o cual situación que se presenta, “dobleteen” el turno al o los polis castigados, causando que en cualquier momento se quede dormido por agotamiento o falta de sueño.
Lo que es necesario analizar es sobre la responsabilidad en que caen aquel y aquellos patrones que ordenan u obligan a sus conductores, sea cualquiera el servicio que prestan, a trabajar más de ocho horas continuas, aunque su mismo empleado acepte por si solo para tener un ingreso extra, pues siempre hay que estar conscientes que en esas decisiones hay siempre dos protagonistas, determinaciones que han causado muertes y accidentes donde las víctimas han quedado sin movilidad normal por el resto de su vida, al serles dañado alguna pierna, brazo u otra parte de su cuerpo vital para llevar una vida normal.
Claro que a el o los policías o agentes viales que son sorprendidos echándose la “mona” y no ha “Mona”, en el buen sentido de la palabra, jamás declararán a los medios informativos o a quien les tomo la foto para luego hacerla circular en las redes o enviarla a un periódico o canal televisivo, las razones por las que lo venció el sueño.
Todo tiene una razón de ser, porque no debemos descartar tanto en el caso de un conductor de transporte público urbano o federal, así como a un policía o agentes vial, su dormitada obedece no a un exceso de turno y cansancio, sino a una trasnochadas de esas en donde las chelas no faltan o bien, porque se desveló por compartir sus horas de supuesto descanso con “Mona”, aquella que les platique.
Dormir es definitivamente lo más bendito y benéfico que puede tener el ser humano, pero igual es el peor compañero y consejero cuando se desperdician las sagradas horas de estar con “Morfeo”. (www.intersip.org)

