Mi Columna
Piedras, echo un mugrero
Por Carlos Robles Nava
Aquel Piedras Negras, Coahuila, orgullo de sus habitantes de lo que tanto se presumía por ser el puerto fronterizo del Norte de la República, más limpio, ordenado y aseado, reflejándose esto en sus calles que relumbraban por su higiene y sus jardines en los camellones centrales, impecables, ha desaparecido.
Lo que por años costó labrar un reconocimiento por su limpieza, en corto tiempo se ha convertido en un total mugrero que duele a propios y extraños, no solo a quienes tienen sus raíces en esa ciudad, sino a los paisanos que regresan y ven convertida la tierra que los vio nacer en peor que un muladar, pues la basura aparece por doquier.
A su alcalde, Fernando Purón Johston, cada vez se le ve menos recorriendo “su” ciudad, pues se ha unido al grupo aspirante a la sucesión del gobierno estatal, amparado con un nombramiento de Vicepresidente de la Asociación Nacional de Alcaldes Priistas, olvidando sus demás obligaciones.
De hecho, son muchos los residentes de la fronteriza Piedras Negras, que aseguran que a Fernando Purón, le quedó grande la yengua, refiriéndose a la alcaldía y no a otra tipo de “yegua”.
Esta situación de olvido y dejadez del Alcalde, para la otrora frontera más pulcra del Norte de México, duele a sus ciudadanos que critican el slogan en la publicidad oficial del Municipio donde se le “califica y presume” como “La Frontera más fuerte de México”, sin mencionar en qué.
Este abandono de Piedras Negras no es nuevo, data de hace más de un año, manteniendo la fama de limpia, mientras se lucia de lo que habían hecho los Ediles del pasado, hasta que esto como todo, termino y, lamentablemente, para mal.
No hay semana que la comunidad se queje a través de los medios de comunicación de la nueva cara sucia y desaseada de esa frontera.
El problema no son las quejas, sino que no las atienden ni siquiera los jefes de área que como afirma vieja frase de que “mientras el gato sale de la casa, el ratón se pasea”, pues ante la falta de primera autoridad, todo es dicha y placer o sea hacer que se trabaja y no hacer nada.
Por ejemplo, de la desestimación o indiferencia de las áreas responsables de tener limpia la ciudad, están las quejas presentadas con santo y seña de las familias afectadas, como es el caso de vecinos de la Colonia “Guillén” que el 4 de agosto de este año se quejaron de la falta de limpieza de los terrenos baldíos de su alrededor motivando la aparición de insectos y plagas, además de la constante amenaza de un incendio por el crecimiento de la maleza.
El 11 de ese mismo agosto, los de la Colonia Acoros, de la calle Jacarandas, denunciaron una serie de basureros clandestinos que a medio año de existencia, siguen ahí; el primero de octubre, en la Ampliación “Año 2,000” protestaron residentes de ese lugar por los malos olores causados por el montón de basura en los baldíos; el 4 noviembre, la queja es doble, pues vecinos de la Colonia Real del Norte, por enésima ocasión reportaron sin ser atendidos de áreas abandonadas y donde se ha acumulado desperdicios; en la colonia “Doña Pura” hay un basurero en donde se han multiplicado las ratas y no se les atiende, esto de acuerdo queja publicada el 31 de octubre; en la privada “San Felipe” crucero con Jalisco, el crecimiento de los matorrales durante muchos meses, está causando accidentes viales por falta de visibilidad; y en la Colonia Hidalgo, sus familias piden a gritos, al menos lo dicen en protesta aparecida el 17 de noviembre, limpieza de terrenos por la aparición de ciempiés.
Este espacio es insuficiente para seguir dando a conocer todo un cumulo de reclamos por la falta de limpieza y la proliferación de insectos y ratas, así es que el incumplimiento del Edil se ha convertido endémico, afectando a las familias que sino exigen obras, al menos piden a gritos volver a tener una comunidad limpia y aseada. (www.intersip.org)

