Mi Columna
Sirve o no credencial IFE
Por Carlos Robles Nava
Conforme a un dato oficial del Instituto Nacional Electoral, anteriormente Instituto Federal Electoral, el padrón oficial de electores abarca a 80 millones de mexicanas y mexicanos mayores de 18 años, es decir, algo así como el 70 por ciento de la población actual en el país, considerando los últimos números dados a conocer por el INEGI en el sentido de que México tiene una población de 120 millones.
Empero de esas 80 millones de credenciales del INE o IFE expedidas hasta ahora, los porcentajes de votación no rebasa en promedio el 50 por ciento y eso señalando expectativas superiores a la realidad, esto cuando hay comicios nacionales como la votación a Presidente de la República.
El resto, es decir, 80 millones de electores portadores de esa tan “demandante” y “reclamada” credencial para si sirve o en que se utiliza: La mayoría la obtuvieron jóvenes de entre 18 a 20 años que no tuvieron otro motivo más que portarla como el acceso para entrar a los antros, a las cantinas y ha lugares prohibidos a quienes no tengan mayoría de edad.
Otro importante porcentaje por adultos mayores para recibir los beneficios de los programas sociales de los gobiernos locales, estatales y federal y un número más por necesidad, pues sin esa identificación los bancos ya no cambian cheques, no pueden hacerse retiros de tarjetas de débito y se ha considerado como identificación oficial para cualquier trámite, cuando que en el pasado era más que suficiente la licencia para conducir que dejó de tener ese privilegio como identidad personal, aunque en sustitución de la mica del ahora INE y antes IFE, también se acepta el pasaporte documento menos recurrente entre los mexicanos, al menos que nos guste ir a la “fayuca”.
La moda ahora de contar con credencial del INE o IFE está en los Estados Unidos, con el cuento de que este año habrá elecciones en diferentes Estados de México y el gobierno federal quiere que los mexicanos radicados en el lado americano voten a través de sus oficinas consulares o embajadas.
Para extenderse esas identificaciones, la Federación aprobó a 16 consulados para recibir las solicitudes y en principio hay solicitudes de 8 mil 300 mexicanos en espera de que les den su INE.
Existe demasiada incredulidad de que realmente el interés de obtener en el extranjero una credencial del INE es para votar, contándome entre esos no creyentes este columnista, quien estima que más que nada el interés o el de tener una simple identificación.
Demos tiempo al tiempo para conocer la realidad, advirtiendo que si se extenderán las 8 mil, 10 o 16 mil credenciales que se estima tentativamente sea la demanda de nuestros connacionales radicados en la Unión América, pero está por verde que ese número de credenciales sean votos reales para los partidos políticos que participen en los comicios de este año.
Es un hecho que la Federación escogió mal momento para el gasto que representará este inútil esfuerzo por hacer conciencia en el extranjero para atraer el voto de los mexicanos radicados en “gringolandia”, pues las condiciones económicas de México no son las óptimas para hacer frente al elevado costo que tendrá esta aventura que más que exitosa, pinta para fracaso.
No es nueva esa intentona, ya en el pasado con resultados negativos se ha tratado atraer el voto de los mexicanos radicados en el extranjero, aunque esto nos lleve a crear una oscuridad más siniestra en el erario público. (www.intersip.org)

