Mi Columna
El toma y daca
Por Carlos Robles Nava
Ese juego de “toma y daca” que después de tantos años siguen practicando las autoridades federales, estatales y locales, predominando en el caso de la detención y encarcelamiento de infractores o violadores de alguna de nuestras leyes, es el que los gobiernos federal y estatal, siguen practicando pese a que hasta ahora no conduce a nada y si pone en el ridículo a las respectivas autoridades.
El toma y daca que practican los gobiernos federal y estatal, al menos en los últimos 50 o 60 años, no ha conducido a nada bueno y si a malas tácticas en las que sobran los violadores de las leyes a sabiendas de que las autoridades tardarán más en encarcelar a los violadores que en soltarnos para evitar problemas subsecuentes o inherentes a la detención, en este caso de grupos de estudiantes.
En últimas fechas, han sido los Estados sureños como Guerrero, Michoacán., Oaxaca y Chiapas en donde está de boga este juego en el que las autoridades estatales y federales caen en el ridículo al simular que actúan y lo único que hacen es retener por algunos minutos u horas a los estudiantes alborotadores, pues más tardan en encarcelarlos que en soltarnos.
Los estudiantes, al menos así se identifican estos infractores que se han acostumbrado a tener trato preferencial por parte de las autoridades, pertenecen a las diversas escuelas normales instaladas en sus Entidades.
Las escuelas normales no se ahora, sino de siempre han sido refugio de jóvenes que todo hacen menos estudiar, particularmente cuando hay motivos y aunque no los haya de salir a las calles a manifestarse por lo más insignificante.
Quienes de los viejos no recuerdan el caso de la escuela normal de “Maderas”, Chihuahua, en donde se encubó uno de los problemas de levantamiento de grupos radicales en contra del gobierno federal a quien se le reclamaban infinidad de cosas.
Se dice que en uno de esos lugares nació la lucha de Lucio Cabañas, uno de los primeros guerrilleros que asomaron la cabeza en México y que se refugió en la sierra de Chihuahua para, dizque combatir a los gobiernos corruptos de esa época.
En esos hechos se demostró y así quedó impregnado en la historia que a partir de esos sucesos, se iniciaba el levantamiento de los rebeldes del gobierno en turno.
Hubo varios muertos, la verdad que desconozco cuantos, pero el gobierno federal mando un considerable puñado de militares para erradicar o apaciguar el primer levantamiento que se haya conocido en México.
Hubo supuestos alumnos de la Normal de “Maderas” encarcelados, pero como ahora, a las pocas semanas los pusieron en libertad, aunque hay los que aseguran que se les aplicó la “ley fuga”, táctica de las autoridades del pasado en que soltaban a los detenidos y les pedían echaran a correr para luego rociarlos con balas de las metralletas que en aquel entonces usaban los militares.
Los tiempos han cambiado y ahora cualquier acción de ese tipo, es motivo de intervención de las autoridades de los derechos humanos, aunque jamás ha cambiado el toma y daca ese sigue vigente. (www.intersip.org)

