Están surgiendo en Coahuila y, de hecho, en el país entero, nuevos partidos políticos dirigidos por personajes en muchos de los casos, de mala muerte o mala fama, que olvidan la estela de reclamos y pésimos recuerdos que dejarán en las tierras que un día les abrió los brazos y no supieron ni quisieron corresponder a esa hospitalidad y aceptación en tierras que no los vieron nacer.
Mi Columna
Chabelo ¿humanista?
Por Carlos Robles Nava
Están surgiendo en Coahuila y, de hecho, en el país entero, nuevos partidos políticos dirigidos por personajes en muchos de los casos, de mala muerte o mala fama, que olvidan la estela de reclamos y pésimos recuerdos que dejarán en las tierras que un día les abrió los brazos y no supieron ni quisieron corresponder a esa hospitalidad y aceptación en tierras que no los vieron nacer.
En los últimos meses, a nivel federal surgió el último de ese tipo de personajes ufanándose de liderar una organización política que se denominó “Humanista” y al frente en su dirigencia nacional, está un personaje de malos recuerdos, al menos en Torreón, Coahuila, ignorando en lo personal si es o no originario de esa ciudad o de alguna otra región de la Entidad.
Sino me falla la memoria, el líder en todo el país del llamado rimbombantemente Partido Humanista, Javier López, que sus cuates y no amigos, lo conocen por el apodo, alias o sobrenombre igual que el fan de los niños mexicanos, Chabelo, el de la televisión.
Hace unos días estuvo en Saltillo, Chabelo López, el de Torreón, para dar posesión a los nuevos dirigentes del Comité Estatal en Coahuila. Se le recibió con una comilona a la que asistieron algunos medios de comunicación, poca gente de colonias marginadas y uno que otro profesionista, reunión que no pasó de una simple comilona.
Chabelo, a la prensa no supo explicar porqué el nombre de Partido Humanista, ya que su significado nada tiene que ver con lo que representa ser humanista que no es otra cosa que hombres instruidos en letras humanas que en siglos pasados fueron respetados por sus comunidades y considerados como hombres, por su sabiduría, de credibilidad consultándoseles para tomar decisiones comunitarias.
En fin, lo anterior es historia y solo se invoca para hacer una comparación entre su nombre y lo que realmente representan.
Javier López, “Chabelo” el de Torreón, durante no menos de 14 años, en tres ocasiones buscó como candidato de Acción Nacional, ser Presidente Municipal de la Perla de La Laguna. Las tres ocasiones perdió y abandonó La Laguna de Coahuila, para hacerse cargo en el gobierno federal de Vicente Fox Quezada, de un fidecomiso de esos tantos creados dizque para beneficiar a la gente del campo, aunque a final de cuentas, quienes se llevan la mayor parte del pastel, son quienes que han estado al frente de ese organismo.
En la Perla de la Laguna, siendo alcalde Jorge Zermeño Infante, panista de hueso colorado, “Chabelo”, el de Torreón, fue Director Municipal de Desarrollo Social, manejando hartos programas para repartir “ayuda” a las familias vulnerables.
Cuando se lanzó como candidato a la alcaldía de Torreón, esas mismas familias de sectores débiles económicamente, se vengaron de lo que les hizo Chabelo, pues acudieron a las urnas, pero le dieron la espalda y votaron por el PRI, cobrando venganza por el despotismo y las humillaciones como entregaba las despensas y demás apoyos como materiales de construcción, que siempre fueron “rasurados” por el ahora “humanista” líder del nuevo partido con ese nombre que se ignora a quien o quienes invocan, pues letrados no hay, ni medios letrados.
Uno de los candidatos del PRI con quien en las urnas perdió “Chabelo”, fue con Salomón Juan Marcos Issa y tras sus derrotas pretendió el apoyo del PAN para jugarla de diputado federal, pero nada. El blanquiazul no quiso arriesgarse con un perdedor.
Emigró a la ciudad de México, después de sus continuos fracasos electorales y al transcurrir unos años, aparece en Coahuila, como flamante Presidente Nacional del Partido Humanista, aprovechando esa gran facilidad que hay en México para cualquier grupo de ciudadanos formar un partido político.
Así es en nuestra política “mexica”, inundadas por fracasados que encuentran sus incautos y víctimas en una de las supuestas difíciles actividades como lo es el arte de la política.
Será por eso que estamos llenos en este México lindo, de personajes que llegan a sentarse en las sillas del poder y servirse a ellos mismos, pero no para servir al próximo.
Javier López, el panista de Torreón, dejó recuerdos en la comunidad torreonense que por un tiempo lo acogió, aunque esas remembranzas nada grato dejaron, por la forma como Chabelo trató a los torreonenses de las “orillas” que se le acercaban para clamar ayuda.
Gracias al “chapulineo” o sea brincar de partido a partido con toda facilidad, el mal recordado Javier López, “Chabelo” el de Torreón, vuelve a Coahuila con máscara distinta, pero con las mismas manos y uñas de siempre acogido por un Partido que de Humanista tiene lo que este columnista de doctor.(www.intersip.org)
