Mi Columna
Antes limpia tu casa
Por Carlos Robles Nava

Antes de criticar la casa ajena, hay que limpiar la nuestra, al menos es lo que recomiendan los viejos con esa sabiduría que les han dado los años.
La Iglesia Católica, de algunos años a la fecha ha sido dura e inflexible en sus críticas contra las instituciones oficiales, lo que es bueno y positivo buscando con ello mejoría en los sectores mexicanos más vulnerables.
Empero, antes al menos es opinión de otros, punto en el que coincido, quien hace esos señalamientos debe estar “limpio de culpa”, como en la religión de los católicos nos lo dice un segmento de la Biblia cuando Jesús advirtió antes de ir en contra de María Magdalena, el que esté limpio de culpa, que arroje la primera piedra.
Viene al caso el tema por lo hecho público sobre la inmundicia en el seminario de Piedras Negras, al acusarse de pederastia a su ex rector que por cierto anda a “salto de mata”, fuga que le facilito el mismo obispado de la ciudad fronteriza coahuilense.
Juan Manuel Riojas, más conocido como el “padre Meño” fue acusado por un seminarista de violación sexual, con el agregado de que él o sea el acusador no es el único del que dicho sacerdote católico aprovechaba la cercanía que tenía con los seminaristas gracias dizque por ser “representante de Cristo”.
La Procuraduría de Justicia de Justicia estuvo a punto de detener y encarcelar al “padre Meño” a no ser porque la misma jerarquía le facilitó su huida, al menos es lo que se afirma entre los mismos seminaristas y gente cercana a esa religión de Piedras Negras.
Soy católico, pero no apasionado y no se vale que el oficio o profesión que alcanzamos los adultos sirva para causar daño al próximo y menos a un menor de edad que se “entrega” y confia en que por ser sacerdotes de tal o cual religión no serán capaces de lo que temprano o tarde llega a suceder.
Las autoridades estatales se han comprometido en proceder contra el “padre Meño”, si es que lo encuentra lo que al menos por otras situaciones similares en que cuando la procuración de la justicia pretende hacer justicia, disculpando la redundancia, “el pájaro ya voló”.
Esto ha sucedido con otros casos de abusos sexuales a menores de sacerdotes de la Diócesis de Saltillo, que “capitanea” como Obispo, Raúl Vera López, a quien no faltaron medios de comunicación que aseguraron que Vera López se encargó directa y personalmente para que esos “pájaros de cuentas”, desaparecieran.
Vera López se escucha o disculpa diciendo que él hizo del conocimiento de los hechos directamente a El Vaticano, pero conforme a nuestras leyes eso no lo exime de la responsabilidad que sopesa sobre su persona por encubrir la huida o fuga de los sacerdotes pederastas, al menos es lo que se dice y trasciende.
No es malo que la iglesia católica repruebe la creciente impunidad registrada en servidores públicos que saquean y roban cuanto recurso público les llega a sus manos, pero antes, sería positivo que limpiara la inmundicia de su casa. (www.intersip.org)

