Mi Columna
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Por Carlos Robles Nava

Tras “correrse” hace entre tres y cuatro meses la versión que paso de “boca a boca”, de que el Instituto Mexicano del Seguro Social estaba en quiebra, no faltaron quienes dieron por hecho esta aniquiladora supuesta noticia para millones de pensionados.
En lo personal a cuanta gente conozco cuando me preguntaban, porque creen que los periodistas sabemos todo, siempre sostuve mi punto de vista en el sentido de que el IMSS es difícil se declare insolvente y deje a la deriva a millones de pensionado y eso hay que quitárnoslo de la cabeza.
Otra de las preguntas acostumbradas es “cuanto te da el Seguro Social de pensión” y mi respuesta eternamente ha sido: “A mi no me da nada el Seguro Social, me está regresando lo que ahorre para mi vejez y pensión”, además de la parte que toca pagar al patrón y lo del gobierno federal.
Efectivamente, el IMSS, tuvo años difíciles entre el 2001 y el 2012 que lo llevó a una quiebra técnica pasando del 2002 al año 2016 a un equilibrio en el uso de sus reservas financieras.
Actualmente, el IMSS tiene un superávit y cuentas muy transparentes que le permiten tener reservas líquidas por un total 45 mil millones de pesos.
Si el manejo financiero del Seguro Social en el futuro inmediato se hace de manera irresponsable, la institución puede regresar a una situación incierta y precaria en el futuro y que en verdad le cause una desestabilización.
Por cuanto hace a sus gastos, éstos se estiman en mil 200 millones diariamente, por esa razón su administración y manejo contable debe y tiene que ser escrupulosamente, pues no se puede permitir un descuido después de que a través de una reestructuración financiera, logró su estabilidad que actualmente le reditúa tener un superávit de 6 mil 743 millones de pesos.
Los principales gastos para la Institución son para este año 2017 en el caso de enfermedades crónicas degenerativas un total de 85 mil millones de pesos, mientras que para jubilaciones y pensionados son 80 mil millones de pesos.
Estos dos renglones son entre los más costosos, pero hay que tomar en cuenta la planta de trabajadores, prestaciones de ley, así como que otras muchas enfermedades que son igual de costosas como las mencionadas.
Los derechosos o afiliados debemos y tenemos que ser más responsables al cuidar los recursos de esa Institución que si bien es cierto no es literalmente de “nosotros” en los hechos lo es al darnos atención a toda la familia desde consultas médicas general, con especialistas y no diga, una hospitalización.
Hay enfermedades crónica degenerativas, por mencionar algo concreto en las que se encuentran miles de familias que no tendrían la capacidad de pago con recursos propios por lo alto que resulta su tratamiento, siendo el IMSS, lo aceptemos o no, “un salvavidas” desde cualquier punto en que se analice.
Hay países en el Mundo cuya población no cuenta con servicios médicos-hospitalarios algo igual al que disfrutamos los mexicanos y esto lo digo con toda consciencia y reconocimiento. (www.intersip.org)


