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Guillermo Robles

Aunque sean menores hay castigos

Existen muchos matrimonios que cuando se tiene familia en principio todo es felicidad cuando son bebes, pero en la medida que van creciendo las necesidades de los hijos se hacen cada vez más demandantes de tiempo.

OPINIÓN

Por Guillermo Robles Ramírez

Aunque sean menores hay castigos

Existen muchos matrimonios que cuando se tiene familia en principio todo es felicidad cuando son bebes, pero en la medida que van creciendo las necesidades de los hijos se hacen cada vez más demandantes de tiempo.

Pero no son pocos los padres de familia que han recibido el mismo comentario cuando sus hijos ya están en una edad en donde apenas están entrando a ser jóvenes adolescentes aunque no dejan de ser todavía infantiles y existen matrimonios que solo apenas están iniciado se les hace fácil comentar: “que padre que tus hijos ya están grandes cuando menos ya no dependen tanto de los papás”.

Palabras más, palabras menos, pero el caso es que para aquellos matrimonios jóvenes con familia no saben que en esa edad de adolescencia es cuando se requiere más el acercamiento con los hijos porque es precisamente una de las etapas más importantes de sus vidas porque es ahí en donde apenas inician las bases para su buena formación de donde dependerán mucho los criterios para ser una buena persona, profesionista y  algún día formar familia.

Muy equivocados están aquellos quienes piensan así porque cuando se tienen hijos adolescentes en alguna vez no hay padre alguno que no se cuestione en algún momento de esta etapa de guía para los hijos si existe en alguna parte del mundo una enciclopedia de cómo educar y guiar a los hijos.

Es más que obvio que no existe tal cosa e imposible de hacer ya que cada núcleo familiar tiene un entorno diferente en donde cada situación evidentemente cuenta sus propios tintes y diferentes variables.

Lo que sí es muy cierto es que la responsabilidad de la formación de los hijos es primordial en la adolescencia y dejarla en manos de la escuela, redes sociales, programas de televisión o simplemente lo que los menores de edad consideran que está de moda o no.

La falta de responsabilidad de educar a los hijos lo tenemos simplemente reflejado en el incremento de embarazos de menores de edad entre 11 y 12 años de edad como es el caso de Piedras Negras en donde ésta tendencia cada vez va más a la alza al igual que otros municipios de Coahuila y repitiéndose esto en el resto del país.

Todo parece indicar que este fenómeno social de embarazos a temprana edad cada vez es más común y también su aceptación como sociedad desde el momento que no existe una cultura bien encausada sobre la educación sexual y la aprobación de las relaciones de noviazgos entre adolescentes.

No se le puede dejar toda la responsabilidad a las autoridades que lo más que pueden hacer es la distribución de condones en las escuelas para su uso y aunque la Iglesia está en contra de ello por considerarlo como un medio para incentivar las relaciones sexuales a temprana edad, en un momento dado tendría la razón en casos aislados pero la cruda realidad es que los mismos padres de familia son los responsables de éste fenómeno de embarazos no deseados en donde se truncan las jovencitas sus oportunidades de continuar sus estudios y preparación profesional.

Es un error aquellos padres de familia que confunden los derechos de los niños o menores de edad con libertad absoluta en donde se les permite en primer lugar a los adolescentes a tener noviazgos y vida social a temprana edad como si fuera una obligación por estar de moda en autorizar lo que aparentemente ya es normal o común en cualquier familia e institución educativa.

En la mayoría de las ocasiones la moda y la vergüenza rebasa lo que se queda como estadística de embarazos a temprana edad y lo que la sociedad acepta no significa que no se haya cometido un delito ya que muy independientemente de los códigos penales de cada estado simplemente en el Código Penal Federal viene estipulado en su Artículo 261 se considera un delito y existe una sanción que a su letra dice: Al que sin el propósito de llegar a la cópula, ejecute un acto sexual en una persona menor de doce años de edad o persona que no tenga la capacidad de comprender el significado del hecho o que por cualquier causa no pueda resistirlo o la obligue a ejecutarlo, se le aplicará una pena de dos a cinco años de prisión.

Muy a pesar de existir como un delito los embarazos de menores de 12 años de edad, ésta se la pasan por el arco del triunfo y cuando el menor rebasa la edad de los doce años, su delito también cambia, sin embargo nadie hace nada al respecto y mucho menos la exigencia legal de solicitar a los padres o tutores inculpados la pensión alimenticia. Muy independientemente de que exista consentimiento de los padres para un noviazgo de menores de doce años a esa edad no se tiene un conocimiento de los actos de los actos sexuales.

Por otro lado la incongruencia de nuestras autoridades de pretender erradicar éste problema en el país considerando siendo suficiente el reparto de condones en las escuelas cuando por otro lado el consentimiento dentro de los requisitos para casarse en el país civilmente viene estipulado que cuando se trata de menores de edad es suficiente presentar identificación oficial de los tutores o padres o carta notariada otorgando permiso para contraer matrimonio o por orden de un juez.

La falta de cultura social y autoridades tiene que ser coherente con la educación que en el núcleo familiar está obligada a dar como valores y no solamente quede en una educación sexual sino también debe de ir acompañada en una educación civil en la que tengan conocimiento que el acto sexual tiene obligaciones, derechos  y hasta puede considerarse como delito con sanciones ante la ley, aun sin el propósito de llegar a la cópula también existe una sanción que puede ir desde los seis meses a cuatro años de prisión. (Premio Estatal de Periodismo 2011 y 2013) www.intersip.org