Noticias Coahuila, Lideres de Opinión, Reportaje SIP

Generic selectors
Exact matches only
Search in title
Search in content
Post Type Selectors

Generic selectors
Exact matches only
Search in title
Search in content
Post Type Selectors
Carlos Robles

Quién lo protegía

Por largos años, vivió en uno de los sectores privilegiados de Torreón. Iba y venía a su antojo y gusto por el resto de la Comarca Lagunera igual de Coahuila que de Durango, abarcando largos recorridos que hacía seguido a veces en una sola camioneta y en otras por dos que era la de sus escoltas, por cierto muy bien armados; la cuadra donde vivía…

Mi Columna

Quién lo protegía

Por Carlos Robles Nava

Por largos años, vivió en uno de los sectores privilegiados de Torreón. Iba y venía a su antojo y gusto por el resto de la Comarca Lagunera igual de Coahuila que de Durango, abarcando largos recorridos que hacía seguido a veces en una sola camioneta y en otras por dos que era la de sus escoltas, por cierto muy bien armados; la cuadra donde vivía, se hizo normal el traqueteo de vehículos, sino de lujo exagerado, si de muy buenas unidades y lo increíble, ningún vecino notó su presencia y lo peor, ni siquiera los vigilantes de la Perla de La Laguna “jamás”, al menos el decir de los jefes policÍacos de esa ciudad, se dieron cuenta de su existencia. ¿ Usted cree ?, sino era invisible, al menos que lo hiciera por los cielos como su hermano Amado, hace años muerto.

Me refiero al líder del cártel de Juárez, al menos hasta el jueves de la semana pasada en que fue capturado por elementos del Ejército Nacional, Vicente Carrillo Fuentes, conocido en la mafia de las drogas como el “Viceroy”, ¿ porqué el apodo ?, lo ignoró, más no se si fue porque fumaba esa marca de cigarrillos, en fin.

Nueva San Isidro, colonia torreonense donde Vicente Carrillo, hermano del capo Amado Carrillo Fuentes, “El Señor de los Cielos” quien falleció en 1997 mientras le practicaban una cirugía plástica en el rostro y que ojalá Dios, el Todopoderoso lo haya recibido justo en “Los Cielos” mote del que alardeaba porque fue un capo de altas alturas, pues siempre andaba en aviones de un lado para otro hasta que piso tierra para someterse a un cambio de cara, característica muy usual de este capo ya fallecido, para confundir e huir de la policía con rostro nuevo o físico restaurado.

Llama la atención la permanencia en un solo sector y en una única cuadra de Vicente Carrillo “El Viceroy”, además de que se haya desplazado por tantos años, sobretodo seguido por uno o dos vehículos que eran los de su escolta que lo protegían y cuidaban y, más, si consideramos que en la actualidad esas “caravanas vehiculares” nada discretas solo exclusivas de gente que trabaja para el Ejército como generales, coroneles o de otro grado jerárquico que anda en el combate de la delincuencia o bien del alcalde de mismo Torreón, del gober cuando va de gira a La Laguna de Coahuila, de jefes de la Procu, total, no cualquier “hijo de perico” puede desplazarse en los amplios bulevares y calles de Torreón sin ser notado cuando los vehículos van seguido, pegados, pegados como changuitos, sin ser detectados o percibidos.

Total, mil felicitaciones para los militares que hicieron la captura al señalado hoy por hoy sucesor de “El Señor de los Cielos”, reduciéndose y cerrándose el círculo de uno de los cárteles más activos del país, me refiero a sus fundadores, aunque ya aparecieron hace pocos días, los sucesores.

Al margen de este reconocimiento, al menos en lo personal, sigo sorprendido de la  agudeza, astucia e inteligencia de cómo por años se desplazó “El Viceroy” por la Perla de La Laguna, sin notarlo miembro alguno de corporación policÍaca.

Con la fotografía de “El Viceroy” en los medios de comunicación sobrarán aquellos que lo reconozcan, como probablemente el mesero de bar o restaurante que servía la chela, el tequila o el “chesco” si es que no consumía bebidas embriagantes, porque hasta parezca imposible, pues la abstinencia etílica y de drogadicción es un estilo muy acostumbrado entre algunos de estos personajes porque no por andar en ese medio le entran al alcohol y menos a las drogas, ese es el éxito de muchos que andan en los giros negros.

También no faltará el tendero de la miscelánea o súper de la esquina de la cuadra de la  Nueva San Isidro, donde vivía “El Vice”, que al ver su cara en un medio impreso o en televisión, presuma y diga con mucho “orgullo”, yo a ese señor le vendía los refrescos o, bien, los cigarrillos.

Antes que todo, insisto: Quién protegía a “El Viceroy”, porque en lo personal a mi no me la pegan con que era tan discreto que por años nadie notó su presencia y existencia, principalmente sus desplazamientos con escolta y todo, de un lado a otro.

Acaso Vicente Carrillo, “El Viceroy”, imitó por tantos años a su hermano y se convirtió en otro “Señor de los Cielos”, que se ocultaba entre las nubes para no ser identificado?. (www.intersip.org)