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Carlos Robles

Los metieron al redil

La buena intención del gobierno del Estado, de incorporar a los  servicios del Instituto Mexicano del Seguro Social, a todos los informales, policías municipales y trabajadoras domésticas, es muy buena.

Mi Columna

Los metieron al redil

Por Carlos Robles Nava

La buena intención del gobierno del Estado, de incorporar a los  servicios del Instituto Mexicano del Seguro Social, a todos los informales, policías municipales y trabajadoras domésticas, es muy buena.

Por fin, les llegará la justicia a quienes desempeñan actividades en los ramos mencionados líneas arriba, esto tras correr decenas de años y que no se había hecho probablemente por falta de interés de gobernantes del pasado que no quisieron complicársela y voltearon su cara y sobretodo todo, sus ojos, a otro lado dando la espalda a la justicia social que merecen los guardianes públicos de seguridad, a los informales y trabajadoras del hogar.

Este programa conlleva y obliga que varios aspectos deben analizarse como lo es principalmente la capacidad de las instalaciones del IMSS para cumplir con los servicios que estará obligado tan pronto como empiecen a pagar sus respectivas cuotas el asegurado y patrón.

Otro serán los altos ingresos que la nueva membresía para llamar de alguna manera a los nuevos derechohabientes, recibirá el IMSS.

El principal, al menos para muchos, es si el Seguro Social tiene capacidad no administrativa, sino en la prestación de los servicios básicos y no se diga en las enfermedades que requieren médicos especialistas, así como medicamentos suficientes para ese tipo de males.

En opinión de no pocos derechohabientes actuales, al igual que el Delegado en Coahuila del Seguro Social, José Luis Dávila Flores, no dudan de que así de sopetón el ingreso de tantos y nuevos derechohabientes, no será un reto, sino un compromiso jamás imaginado por todo el personal médico del IMSS, desde recepcionistas de los médicos familiares y especialistas, de las y los coordinadores de las diversas unidades médicas que tiene la Institución en la Entidad, así como enfermeras y médicos.

Solo en el primer anuncio del gobierno Estatal en el sentido de que un mínimo de 600 trabajadoras domésticas en fecha próxima serán inscritas en el IMSS.

Se trata de las empleadas del hogar que sirven a los 600 funcionarios de primero, segundo y tercer orden o nivel de la estructura oficial estatal, a quien se les convocó y exhorto a que les den Seguro Social a su o sus trabajadoras domésticas.

Por otra parte, si consideramos que cada familia en México está compuesta por mamá, papá y mínimo tres hijos, tratándose en este caso de 600 nuevas inscripciones que se harán, representar darle servicio médico y asistencia hospitalaria a un grupo no menor de tres mil personas más.

Lo anterior, sin contar con la promoción nacional que se está haciendo para que los informales se inscriban y coticen en el IMSS y paras los que se está vendiendo inconscientemente o conscientemente, la idea de que “entra al Seguro Social para que recibas pensión”, sin especificar toda la normatividad que debe cumplir los derechohabientes de quienes aprovechando su desconocimiento no se les orienta que antes de recibir una pensión debe tenerse cierta edad y la cantidad de la pensión será conforme al monto de lo que se cotice.

Además de lo anterior, los ayuntamientos de Coahuila deberán darles Seguro Social a sus elementos policíacos, estimándose que hay un mínimo de guardianes municipales del orden público de entre 5 mil a 6 mil y si multiplicamos mínimo por cuatro, pues serán otros miles más de nuevos derechohabientes para el ya atiborrado Seguro Social Coahuilense.

Aunque el problema para el IMSS no será inmediato, pues los nuevos deben tener edad y principalmente un  mínimo de semanas cotizadas para su retiro pensionado, no deja de significar un reto más.

Es importante recordar y mantener siempre en la mente que el IMSS no da o regala pensión alguna, sino es la reintegración personal para quienes cotizaron, es decir, es una devolución de lo rebajado en el sueldo nominal semanal, quincenal o mensual, según sea el caso, es decir, si se cotiza poco se regresa poco y, lógico, si se cotiza alto se recibe pensión alta, así de fácil.

A las cosas hay que decirlas por su nombre o con santo y seña, porque nadie regala nada y a nuestros “hijos del pueblo” al no decírsele con claridad las cosas, pueden sentirse engañados o defraudados.

Vaya compromiso y retos que tendrán que enfrentar las autoridades estatales del Seguro Social, para atender a los nuevos derechohabientes metidos al redil “voluntariamente”.(www.intersip.org)