Ha sido y, todo parece indicar que seguirá el mismo camino que en el pasado, al menos por el futuro cercano, que algunos de los Alcaldes de Coahuila, quieren y demuestran con hechos, que el gobierno estatal les haga la más de las simples tareas o acciones que deben y están obligados a realizar, porque por eso fueron elegidos como Ediles.
Mi Columna
Cada vez más atenidos
Carlos Robles Nava
Ha sido y, todo parece indicar que seguirá el mismo camino que en el pasado, al menos por el futuro cercano, que algunos de los Alcaldes de Coahuila, quieren y demuestran con hechos, que el gobierno estatal les haga la más de las simples tareas o acciones que deben y están obligados a realizar, porque por eso fueron elegidos como Ediles.
Por cuanto hace a la seguridad de sus propias comunidades, gracias a las medidas implementadas directamente por las autoridades estatales, se está combatiendo a la delincuencia no solo a la llamada organizada, sino a la del fuero común que es en la que los gobiernos municipales están obligados a responder a su comunidad y no lo hacen, ya que mantienen la misma actitud de sus homólogos del pasado y que es esperar a que sea la administración estatal la que meta las manos para disminuir los robos a negocios, casas, asaltos a transeúntes y demás actos de inseguridad cuya obligación de atender es directamente de los alcaldes.
Las cosas no han cambiado en la cuestión económica, pues ante la ineficiencia y negligencia en el cobro de los impuestos y diversos derechos de incumbencia municipal como es en especial el predial, renovación de infinidad de permisos como el de venta de bebidas embriagantes, entre otros, al no completar para la nómina se atienen a que las administraciones estatales no los dejan solos y tienen que hacer convenios por los préstamos concedidos que en la mayoría de los casos esos ediles incompetentes que no saben cobrar, se declaran insolventes y el Estado se ve obligado a cancelar lo que fue un préstamo de buena fe y voluntad.
Existen otros muchos renglones económicos en los que se cuenta a varios Alcaldes actuales que no solo se cruzan de brazos atenidos a que el Estado les haga la tarea.
Empero en donde ya las cosas rebasaron los límites es en el norteño municipio de Nava, Coahuila, cuyas autoridades municipales actuales han demostrado ser inútiles y depender del gobierno estatal hasta para lo más simple.
Gabriela Fernández Osuna, una de las pocas, sino es que la única, mujer alcaldesa de los actuales 38 ediles que tiene Coahuila en el período 2014-17, se ha significado por la poca obra social hecha en beneficio de esa comunidad.
Gaby, quien forma parte de una de las familias más conocidas y pudientes de la Región Norte y en particular de Nava y sus alrededores, realizó una muy buena campaña política para la Presidencia Municipal, rompiendo la tradición del panismo en ese Municipio.
Fuera de su juventud y agradable presencia con porte distinguido, Gabriela Fernández Osuna, a escaso menos de un año de estar al frente de la alcaldía de Nava, solo ha aportado a su comunidad, una decepcionante administración al no responder a sus promesas hechas cuando anduvo en el toca-toca pidiendo el voto.
Ahora quiere y está tocando las puertas del gobierno estatal, para que le “ayude” a controlar y poner un algo a los traileros “correlones”, reconociendo públicamente que ella no ha podido con los transportistas de carga que con exceso de velocidad pasan por las calles de “su pueblo”, pues no le hacen caso.
Así, sin vergüenza alguna lo expone Gaby, quien no ha sabido corresponder al apoyo que el gobernador, Rubén Moreira Valdés, le ha brindado con obras y otras acciones que si no fuera por el Mandatario Estatal, ya hubiese estallado Nava, municipio en el que se ha refugiado mucho de la delincuencia organizada, después de ser ésta espantada de Allende, municipio también del Norte. (www.intersip.org)

