No hay municipio en Coahuila que no tenga convertidos en vulgares y sucios basureros, sus arroyos, lechos de ríos, acequias y en fin toda rúa hidráulica que sirvieron y otros muchos casos que aún siguen utilizándose para riegos agrícolas o para dar paso a las aguas pluviales y evitar inundaciones a áreas urbanas.
Mi Columna
Métanlos al redil
Por Carlos Robles Nava
No hay municipio en Coahuila que no tenga convertidos en vulgares y sucios basureros, sus arroyos, lechos de ríos, acequias y en fin toda rúa hidráulica que sirvieron y otros muchos casos que aún siguen utilizándose para riegos agrícolas o para dar paso a las aguas pluviales y evitar inundaciones a áreas urbanas.
El problema se agudiza cuando las dependencias federales que deben apoyar la prohibición de que esos canales hidráulicos sirvan de tiraderos o lugares de desechos de todo lo que no sirve en casa y preferentemente para vaciar escombros de construcciones realizadas o de fincas demolidas, así como la impotencia o indiferencia de las autoridades estatales y municipales que argumentan, en algunos casos, no tener jurisdicción en esas rúas hidráulicas porque son de orden federal y, por otro lado, no contar con los suficientes recursos económicos para hacer frente a esa irregular situación que solo provoca brotes de infección sanitaria y una muy, pero pésima imagen urbana, ya que en su mayoría son arroyos y acequias que con el crecimiento de las poblaciones quedaron incorporadas dentro de las áreas urbanas de las ciudades.
El problema ya no es la invasión poblacional de las márgenes de esas vías que drenan el agua sea de lluvia o de captadas en presas, por parte de grupos vulnerables que con el pretexto de que no tienen donde vivir y menos comprar un terreno para construir una modesta casa, se posesionan de las márgenes de los arroyos y ríos, exponiendo su vida, sino la irregularidad se ha acentuado con los múltiples basureros públicos que con el tiempo crecen de tal manera que se requieren grandes cantidades para hacer la limpieza.
Los municipios haciéndose los desentendidos, optan por aprovechar los recursos económicos federales denominados para “Empleo Temporal”, para asear sus calles y plazas, cuya obligación directa recae en los ayuntamientos, en vez de programar la limpieza de los lechos de sus ríos y arroyos dentro del citado programa federal “Empleo Temporal”.
Este año y el pasado, a excepción de un solo ayuntamiento que fue el de Monclova, tomo la acertada decisión de utilizar los recursos del mencionado programa federal para limpiar el lecho del Río Monclova que cruza por toda la ciudad.
En el resto de las demás cabeceras municipales, sus Alcaldes decidieron usar los dineros del “Empleo Temporal” para asear sus áreas públicas, como plazas, áreas deportivas, etc., que son acciones más vistas por la ciudadanía, atraen los reflectores no solo de los vecinos, sino de los medios de información, que levantar miles de desperdicios de sus vías hidráulicas, pues son inversiones nada vistas y menos reconocidas por la mayoría de los ciudadanos.
Independientemente de lo anterior, no olvidemos que considerando lo desordenado que somos los mexicanos, más tardan en realizar la limpieza de arroyos y ríos que en volver a ser cubiertos por desechos de llantas, escombro, colchones en desuso, muebles de sala y de basura en general.
Para lograr meter al redil, si de alguna manera podemos llamar disciplinar con sanciones económicas a estos “cochillones”, lo idóneo sería contar con la colaboración de la ciudadanía para denunciar de inmediato a todo aquel que tire sus “mugresos” a las vías hidráulicas que cruzan por las ciudades.
La bióloga Eglantina Canales Gutiérrez, Secretaria Estatal del Medio Ambiente, se cansa de exhortar y pedir a los municipios de Coahuila, que implementen acciones para convertirse esos lugares en áreas recreativa y de esparcimiento para que no regresen esos lugares a los acostumbrados basureros “cochineros” de siempre que al margen de la mala imagen urbana, quiérase o no se convierten en verdaderos y graves focos de infección.(www.intersip.org)

