Cada vez empieza a ser más alarmantes las estadísticas en el incremento de menores de edad en el consumo de alcohol. Se habla que actualmente y en promedio inician desde los doce años de edad teniendo situación de adicción muy fuerte llegando a la edad de los catorce años.
OPINIÓN
Por Guillermo Robles Ramírez
Igualdad en género compite en vicios
Cada vez empieza a ser más alarmantes las estadísticas en el incremento de menores de edad en el consumo de alcohol. Se habla que actualmente y en promedio inician desde los doce años de edad teniendo situación de adicción muy fuerte llegando a la edad de los catorce años.
Aunque las autoridades han hecho todo para regular su venta en la prohibición a menores de 18 años de edad, más aparte en lo que concierne a Coahuila la venta de bebidas embriagantes está sistematizado en diferentes cadenas de tiendas en donde el esquema de cobro computarizado no permite el cobro después de cierta hora de la noche y en cuanto a los antros se acortaron los horarios de cierre a las dos de la mañana así como media hora antes la venta de cualquier bebida que contenga alcohol, continúa el incremento de menores de edad con éste vicio.
Ante tal situación, por parte de las autoridades, ya no les queda nada qué hacer sino ahora sí que es responsabilidad de los adultos de no facilitarles el consumo, pero sobre todo a los padres de familia que muchos de ellos irresponsablemente no cuidan bien a sus hijos e igual no le ponen candado a sus colecciones de vino que a escondidas suelen agarrar mientras los padres no se encuentran en casa.
Por otro lado, también se ha incrementado notablemente el consumo de alcohol en el sexo femenino en donde antes era una cuestión de ideología o de pudor social saber que las mujeres ingerían bebidas embriagantes, más no obstante éste problema social no se debe de ver con asombro u ojos de susto, sino es el resultado de la lucha constante por la igualdad de género que ha dejado cosas muy buenas para las féminas en todos los ámbitos, desde el recibimiento de una educación básica hasta universitaria, y por supuesto, lograr un lugar en el ámbito laboral y profesional superando en muchas de las veces el desempeño de los varones.
Su lucha constante por ser tratadas con igualdad y con los mismos derechos que los hombres, siempre las ha convertido en el sexo fuerte al día de hoy.
Sin embargo, su lucha por la equidad de género, ha llevado a que las mujeres busquen un comportamiento social de igual manera a la de un varón, y esto se ha visto reflejado hasta en la manera de beber.
A decir verdad, en la actualidad hay muchas mujeres que llegan a tan solo a los 16 años de edad siendo presas del vicio que pensaban era exclusivo de los hombres como es el alcoholismo.
Una gran cantidad de jóvenes del sexo femenino que todavía no llegan a la mayoría de edad, nunca se imaginaron que a su corta edad, el alcohol dominaría su vida, al grado de volverse indispensable el beber para escaparse de la realidad, disfrazado bajo el concepto de diversión, distracción y hasta un desestresante.
Y es que las circunstancias de la vida, como la separación de padres, la violencia intrafamiliar y la falta de atención; las llevan desde muy pequeñas a tomar el primer trago a una cerveza, que inmediatamente causa un efecto en ellas, de transformación placentera olvidándose por un rato de cualquier problema.
Muchas anécdotas son similares cambiando únicamente los personajes, en donde las amistades son quienes alientan a seguir bebiendo convirtiéndose en una salida fácil sin conocimiento exacto, a tener que pensar en el presente o en el futuro, sino solo en olvidar el pasado.
Otras historias podrán decir que aparentemente no existía ningún problema en sus vidas, pero sin darse cuenta muchas de éstas menores de edad les dan el gusto por la bebida llevándolas a convertirse en alcohólicas.
En los últimos años, el alcoholismo se ha incrementado tanto entre las mujeres que actualmente en el país ocupa el tercer lugar como causa de muerte entre las mujeres que tienen entre 35 y 45 años de edad y en general se calcula que ahora la mujeres alcohólicas han superado a los hombres, con la consecuencia adicionales que esto trae en el ámbito familiar.
Según la Secretaría de Salud Federal, en el país hay más de dos millones de personas con dependencia al alcohol y de este grupo por encima del millón son mujeres y más de cuatrocientos mil de ellas menores de edad.
Antes en las mujeres no era común que lo hicieran de manera evidente, hablando socialmente, pues se tenía el concepto de no ser aceptadas, empero, en la actualidad ese tabú se rompió haciéndolo en antros, bares, fiestas particulares o en cualquier centro nocturno, pero es mayor en reuniones en lugares particulares o de otro tipo.
Lo otro que se ha encontrado en las encuestas es que las mujeres jóvenes toman casi a la par de los hombres, es decir, en la misma cantidad superando su resistencia ante los varones.
De los años 60´s a los 70´s y luego de los 70´s a los 90´s hay un salto importante, de los 90´s prácticamente se mantiene estable hasta en éstos últimos años, justamente cuando estalla la equidad de género, donde las mujeres y los hombres se tratan al parejo en hacer todo tipo de actividades, incluyendo también todo tipo de vicio, pero el de la bebida alcohólica es el que más prefieren.
Para mala fortuna, al menos en este caso los coahuilenses, ven en ésta problemática que la igualdad de género trajo para las féminas más que eso, pues sin tapujos y mucho menos a hurtadillas y sin recato alguno, la mujer encontró la igualdad de género y hasta superó al hombre, al menos en las bebidas etílicas. (Premio Estatal de Periodismo 2011 y 2013) www.intesip.org
