Doña Dolores o sea la Secretaría de Hacienda y Crédito Público, va contra todos y todo ante su necesidad de captar más recursos económicos vía pago impuestos en sus diferentes modalidades.
Mi Columna
Lolita VS los vaqueros
Por Carlos Robles Nava
Doña Dolores o sea la Secretaría de Hacienda y Crédito Público, va contra todos y todo ante su necesidad de captar más recursos económicos vía pago impuestos en sus diferentes modalidades.
Este año inició una pelea fuerte contra los hombres del campo y en particular los ganaderos o vaqueros exigiéndoles factura electrónica en la venta de su ganado, requisito que en su mayor parte de esos productores de ganado, están imposibilitados de cumplir por la falta de internet en sus comunidades que en muchos de los casos están localizadas en lugares tan recónditos que ni siquiera cuentan con un camino pavimentado y mucho menos con las herramientas de la tecnología moderna.
Estas regulaciones financieras y hacendarias, ya están pegando fuerte a los ganaderos de Coahuila, pero sobre todo a los pequeños vaqueros, es decir, aquellos que no disponen de una infraestructura administrativa ni electrónica por tratarse productos de baja estima por sus pequeños hatos de ganado que les resulta imposible cumplir con las leyes fiscales como lo propone “Lolita”.
Luis Ugarte, Coordinador Regional de la Secretaría de Desarrollo Rural, en Coahuila, habló del problema, pero sobretodo de la implementación de asesoramiento y orientación para la implementación de estrategias en los casos de desconocimiento que genere entre los productores rurales la exigencia de facturas electrónicas para cuando hagan la venta de su ganado.
Esta modernidad y cambios fiscales hechos por Hacienda, ya está ocasionando afectaciones, particularmente a los ganaderos de escala menor que al vender uno o más de sus animales, el comprador al pedir factura electrónica y si el vendedor no tiene manera de hacerlo por diversas circunstancias, se desbarata o no se hace la operación de compra-venta.
En opinión de los pequeños ganaderos, lo del incumplimiento de la tan mencionada facturación electrónica, los está orillando no solo a malbaratar sus reses inclusive a precios en los que pierde por lo ya invertido en el animal durante su desarrollo en los corrales de sus propietarios, sino aceptar los bajos precios que pagan sin factura electrónica los “coyotes” e intermediarios.
La medida de Hacienda para que todo mundo, sean de la ciudad o el campo paguen impuestos, vendan lo que vendan, igual está llevando a consecuencias funestas a productores en pequeño de frutas, verduras y legumbres, que expresan desconocer esa metodología moderna y que por lo mismo los está obligando a entregar sus cosechas a precios irrisorios a compradores que andan de ejido a ejido buscando esas “oportunidades de oro”, pues al precio que compran no les interesa mucho se haga con o sin factura y menos electrónica, ya que siendo esos oportunistas y abusadores de la necesidad de la gente del campo, andan de ejido a ejido pagando las cosechas de esos mini productores agrícolas a precios tan bajos que solo por necesidad aceptan lo que se les da.
Mucho beneficio daría la Secretaría de Desarrollo Rural del Estado, que se compadeciera de estos mini productores lo mismo de verduras, legumbres y frutas, como de ganado para asesorarlos y decirles cómo librarse de los “gandallas” y oportunistas compradores que recorren y visitan las comunidades rurales para comprar, que es un decir, a precio injusto lo que venden los mini productores del campo.
El apoyo que pueda dar la SEDER, ojalá y de ser posible proporcionarlo con oportunidad, pues los productos del campo no pueden esperar mucho ni en las bodegas una vez cosechado y menos bajo tierra esperando que las autoridades estatales del campo coahuilense les hagan el favor de intervenir orientándolos y asesorándolos cómo salir de esta encrucijada que les dejó de penitencia “Doña Dolores”. (www.intersip.org)

