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Carlos Robles

¿ Es mala carne de equino ?

Las comunidades mexicanas hemos vivido durante siglos bajo muchos estigmas, creencias y prejuicios en particular entre más se vaya al sur de la República, empero, no faltan algunas Entidades incluyendo las del Norte que supuestamente por nuestra cercanía a los Estados Unidos, nos califican de más modernos, atrevidos, rompe tradiciones y costumbres, etc.

Mi Columna

¿ Es mala carne de equino ?

Por Carlos Robles Nava

Las comunidades mexicanas hemos vivido durante siglos bajo muchos estigmas, creencias y prejuicios en particular entre más se vaya al sur de la República, empero, no faltan algunas Entidades incluyendo las del Norte que supuestamente por nuestra cercanía a los Estados Unidos, nos califican de más modernos, atrevidos, rompe tradiciones y costumbres, etc.

La semana pasada, rumbo a la salida de Saltillo, como quien va a la ciudad de Monclova, por la antigua carretera, Policías Estatales “reventaron” o “encontraron” un lugar en donde se sacrificaban desde hace buen tiempo preferentemente caballos, pero sin faltar mulas o asnos cuya carne luego se vendía a diversos negocios de comidas elaboradas.

Este negocio de carne equina tenía ya no menos dos años funcionando y hasta “ahora lo encontró” la policía estatal, lo que hace suponer que los regenteadores de este rastro clandestino, tenían “arreglos” con alguna autoridad.

Se dice, según la información primaria proporcionada por autoridades de Salud y Policiacas, la comercialización de la carne de equino, se destinaba a taquerías de Saltillo y Monterrey.

En Coahuila, no está legislada la venta de carne de equino, consecuentemente se prohíbe en teoría su venta y consecuentemente se recomienda a la comunidad no ingerirla, ni siquiera en nuestras tradicionales carnes rancheras como buenos norteños que somos, es más, ni siquiera “marinándola” con cerveza, papaya, naranja y otras múltiples recetas que con los años han surgido y dan sabores diferentes, según el gusto de cada quien.

En contraste, en Nuevo León, Entidad pegadita a Coahuila, particularmente en Monterrey, la ciudad más industrial y moderna del Norte de México, desde hace muchos años atrás y en el presente la venta de carne de equino, no solo está permitida, sino las carnicerías la venden para consumo humano y su comercialización se anuncia abiertamente de distinta manera en los muros de esos mismos establecimientos.

A raíz de este hallazgo, las autoridades coahuilenses de Salud, lanzaron una alerta indicando que ingerir carne de equino afectaba al humano por contener sustancias químicas que se da a esos animales, algo parecido a lo que se aplica al ganado vacuno llamado de engorda o estabulado para ablandar o suavizar su carne, sin embargo, debe considerarse que la matanza clandestina de caballos al menos en Coahuila por lógica se trata de equinos de ejidos, muchos de ellos, robados por cuatreros que tienen ya asolada a la comunidad campesina, incluyendo la desaparición de reses, etc., resultando inverosímil que a esos caballos les den químicos para engordarlos, pues eso elevaría su costo y consecuentemente no rendiría las buenas utilidades como sucede con los caballos del campo.

Hace miles de años, según nos informa la historia universal y antes de ser domesticado el caballo, su carne ya lo consumían los humanos de esas épocas e inclusive salían a cazarlo, pues era parte del sustento alimentario de los grupos de ese entonces y en la actualidad son muchos los países de Europa y otros continentes en donde el consumo por humanos de carne de caballo por humanos, es tan normal como el vacuno.

En el caso de México, paulatinamente se ha ido avanzando en su exportación a muchos países en donde es común su consumo por humanos, al grado de que existen más de tres centros de acopio o mataderos con certificación sanitaria y generalmente su venta se hace fuera del país.

La carne de caballo es baja en grasa, pese a tratarse de carne roja, quienes la recomiendan y la han comido, informan que tiene buen sabor, además de su alto contenido de proteínas, entre éstas el hierro y zinc y su sabor es algo dulce, añadiendo que es una carne blanda.

En lo personal, no he tenido oportunidad de probar la carne de caballo, al menos que me hayan dicho de que se trata de carne de equino.

No descarto la posibilidad de que el día menos pensado, deguste un bistek equino, para constatar todo lo que nos dicen respecto a su ingesta, aunque hay que comparar si a los europeos no les ha causado un mal de salud, porqué a nosotros los mexicanos nos puede afectar si los hay que hasta “tachuelas” le entramos.

La diferencia puede ser las condiciones higiénicas del lugar en donde sacrifican a los caballos y que sea certificado por las autoridades de Salud de los países en donde se permite la venta. (www.intersip.org)