Sin que sea albur o guasa, los mexicanos este 2015 hemos andado con los huevos de un lado a otro, me refiero a los productos de gallina y de ninguna manera a lo que este pensando alguna o algunas mentes cochambrosas.
Mi Columna
Los huevos de un lado a otro
Por Carlos Robles Nava
Sin que sea albur o guasa, los mexicanos este 2015 hemos andado con los huevos de un lado a otro, me refiero a los productos de gallina y de ninguna manera a lo que este pensando alguna o algunas mentes cochambrosas.
Este año, por razones explicadas oportunamente por SAGARPA, en particular porque en la región del Bajío, particularmente en el Estado de Jalisco, hubo una caída en la producción de huevos por alertas sanitarias, entrando su precio a un sube y baja y entre las altas y bajas que vino registrando históricamente se estabilizó en un precio arriba de lo acostumbrado causando afectaciones en la económica doméstica después de ser el producto que más consumimos las familias mexicanas.
Ahora la novedad, al menos lo difundido por investigadores del ramo, hablan de los grandes beneficios de comer huevo, rebatiendo lo que dicho en épocas anteriores sobre el alto contenido de colesterol y grasa, además de las implicaciones al menos es lo que se afirma y dice en enfermedades cardiovasculares, se recomienda no comerlo frecuentemente.
Tras muchos mitos y creencias que a través de los años han surgido sobre este producto de gallina, hay las buenas recomendaciones por ser un alimento económico, de fácil obtención y que aporta una gran variedad de proteínas y vitaminas.
El doctor Amir Nilipour, Director de Aseguramiento de Calidad e Investigaciones del Grupo Melo, el hueco contiene en promedio 6.e5 gramos de proteína y de hecho tiene todos los nutrientes esenciales que el cuerpo requiere para un buen funcionamiento durante el día y que es proteínas, calorías pocas por cierto, 13 vitaminas, 13 minerales, grasas no saturadas y agua.
La creencia o mito es de si el huevo engorda y los investigadores señalan que no hay falsedad mayor que esa, ya que cada blanquillo o huevo contiene de 70 a 80 calorías, mientras que un refresco son más de 100 calorías.
Por su parte, la investigadora y doctora Josefina Morales, del Instituto Nacional de Ciencias Médicas y Nutrición, afirma que el huevo protege y es un importante coadyuvante en prevenir enfermedades como el Alzheimer, cataratas y degeneración macular.
Entre los mitos o díceres sin fundamento existe el que la ingesta de huevo es fuerte precursor de enfermedades cardiovasculares, suposiciones o creencias que han quedado en el pasado, recomendando que retirarlo de la alimentación acostumbrada, es un total error.
La doctora Josefina Morales, asevera que es una vil mentira que la yema es perjudicial y dañina para la salud, por alto contenido de colesterol, ya que es la parte más nutritiva del huevo, que contiene todas las vitaminas y casi todos los minerales que necesita todo humano para un buen vivir, claro, complementado con otros alimentos rodeados de mitos y falsedades, ya que las grasas que son 2/3 son grasas buenas, no saturadas.
Para fortalecer las bondades del huevo, la investigadora del Instituto Nacional de Ciencias Médicas y Nutrición, “Dr. Subirán” afirma que un huevo representa el equivalente a una onza de carne de res, insistiendo que ello agracias al contenido de los 6.25 gramos de proteínas.
Por tanto, hay que armarse de “tanates” y comer con prudencia y no exageración, todo el ídem que sea necesario y eso de andar haciendo las “claritas” o “claras” del huevo porque se está a dieta o porque la yema tiene mucha grasa, esas mentiras hay que echarlas al arcón del recuerdo.
Hay que recordar que los excesos son malos, por lo que no vaya diariamente y a todas horas con sus “huevos” imponiéndose o regando con su mujer por cualquier cosa sin mayor trascendencia.
Hay que disfrutar la vida comiendo huevo moderadamente, para así en esas mismas circunstancias ser en su familia y dejar los “huevos” a un lado que no lo llevarán a ningún buen camino, sin olvidar que los mexicanos tenemos el honroso primer lugar en el mundo de comer huevo, pero no por eso, permita que los ídem se le suban a la cabeza porque sería muy delicado. (www.intersip.org)


