Los mexicanos hemos sido informados hartamente de todas las tropelías hechas por los miles de maestros afiliados y miembros de la tan conocida Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación, preferentemente en los Estados de Oaxaca y Chiapas y en menor intensidad en Michoacán.
Mi Columna
Irán hasta la muerte
Por Carlos Robles Nava
Los mexicanos hemos sido informados hartamente de todas las tropelías hechas por los miles de maestros afiliados y miembros de la tan conocida Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación, preferentemente en los Estados de Oaxaca y Chiapas y en menor intensidad en Michoacán.
Reconozco en lo personal que he sido acérrimo crítico de los actos vandálicos, rapiña, obstrucción del tráfico peatonal y vehicular, robos a comercios no solo del Distrito Federal cuando los de la “Coordinadora” se movilizan a la capital del país, sino también el estrangulamiento que han hecho del centro histórico de la ciudad capital de Oaxaca, Entidad que dio nacimiento a don Benito Juárez García, Benemérito de las Américas, quien proclamó la reconocida frase de “El derecho al respeto ajeno es la paz” siendo lo irónico que en la tierra que lo vio nacer es donde más de violan esas sabias palabras que para varios países de América Latina, particularmente Centro y Sudamérica son veneradas y aplicadas para mantenerse tranquilos y cuidadosos con el país vecino, según sea el caso. Un ejemplo son los bloqueos de arterias, daños a terceros y otras tropelías que cometen los de la Coordinadora afectando el derecho al respeto del prójimo.
Las conductas de los maestros de la Coordinadora, cada vez son más violentas convirtiéndose en remedos de la delincuencia organizada como lo es el secuestro de funcionarios, extorsiones, robo y vandalismo y como en el caso de la delincuencia organizada, poco o nada se hace para detener sus acciones de terror.
La Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación, se ha convertido y así lo acepta el gobierno federal, en el grupo de presión más beligerante superando lo que es sumamente grave, a organizaciones que fueron el azote del gobierno federal en turno, como la priista Antorcha Campesina, el perredista Frente Popular “Francisco Villa” y “Los 400 Pueblos”.
Como en todo, la Coordinadora hace lo que hace porque fundamenta su poder y se niega a dejar conquistas del pasado, con o sin razón, como es privilegio y favoritismo que les dio el entonces Gobernador priista de Oaxaca, Heladio Ramírez, en l992 o sea hace 23 años antes de terminar su sexenio, firmó un acuerdo con los entonces dirigentes de la Coordinadora dando un excelente e indebido o como lo queramos tomar los mexicanos que somos los afectados, gran poder económico y político a la susodicha Coordinadora.
Heladio Ramírez, que también fue líder de la Confederación Nacional Campesina, es decir, un político más que toreado y correteado, además de que sabía lo que estaba otorgando a la Coordinadora como fue el control absoluto de 80 mil plazas magisteriales, nombrar a los funcionarios del Instituto de Educación Pública de Oaxaca, designar al Fiscal para el magisterio de la Procuraduría de Justicia y otras canonjías más que le dan el poder de tener el control absoluto de la educación en Oaxaca.
Como si lo anterior fuese poco, se le otorgan 500 becas al mes para los hijos de los trabajadores que son entregadas de manera parcial a quienes dedican los órganos de la dirección de la Coordinadora.
También se pactó destinar 10 mil millones de pesos al Programa para la construcción o remodelación de las casas de los “profetas” y la dotación de paquetes de materiales para la construcción de casas para los “magister”.
De ahí y conforme el leonino convenio accedido a la Coordinadora, todavía en el 2015 y de acuerdo al Fondo de Aportaciones para la Nómina Educativa, se detalla que 143 representantes regionales han recibido 7 millones 77 mil pesos en los primeros meses de este año en sueldos como profesores, es decir, no laboran como maestros y se les paga como tales, pese a que sus funciones son sindicales
Son muchos los que se preguntan de dónde sale tanto dinero que cuestan los traslados del Sur del País hasta la ciudad de México de los maestros de la Coordinadora que han durado meses y meses acampados o apoderados en ocasiones del Zócalo y en otras de la explanada del Monumento de la Revolución; comidas, etc. e inclusive hasta recibiendo su sueldo como si estuviesen trabajando.
Lo que le sobra a la Coordinadora es dinero gracias a ese bondadoso convenio que llevan haciendo válido durante 23 años y que ahora será muy difícil quitárselos, pues no hay que olvidar que tratándose de dinero, no solo los maestros, cualquier ser humano peleará hasta la muerte para no perder ese privilegio y coto económico que en este caso le dieron las autoridades estatales del Sur, avaladas por las Federales y que ahora estas últimas quieren quitar lo que, insisto, llevará a una lucha y pelea hasta la muerte. (www.intersip.org)

