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Carlos Robles

Pos´no que muy honrados

A un amigo personal panista que fue Senador, se le llenaba la boca diciéndome que ellos, los panistas, eran muy honrados y no como los del PRI a quienes los blanquiazul tachaban de sinvergüenzas y de otros vituperios, eso fue allá por los 90´s, sino mal recuerdo.

Mi Columna

Pos´no que muy honrados

Por Carlos Robles Nava

A un amigo personal panista que fue Senador, se le llenaba la boca diciéndome que ellos, los panistas, eran muy honrados y no como los del PRI a quienes los blanquiazul tachaban de sinvergüenzas y de otros vituperios, eso fue allá por los 90´s, sino mal recuerdo.

Siempre le contesté: No conozco a ningún recién nacido que sea corrupto. Ustedes no han llegado a esa etapa porque todavía no alcanzan al poder pleno, cuando estén arriba, hablamos.

Esto que fue como hace 23 a 25 años, eran incipientes las posiciones en las Cámaras de Diputados y Senadores, así como en gubernaturas y alcaldías, de militantes de Acción Nacional, pues las que tenían en su poder se contaba con los dedos de una sola mano. Todavía no llegan a Los Pinos, pese a ser igual de viejos que el PRI.

El mundo es muy chiquito y me recuerda mucho una frase de quien fuera Presidente Municipal de Torreón, don Rodolfo Guerrero, agricultor y gente de campo de Matamoros, Coahuila, en donde tenía la conocida nacionalmente pequeña propiedad “Las Carolinas” y con quien me ligo una agradable y sincera amistad, que cuando se hablaba de no hacer tal o cual cosa por lo mínimo que fuese, decía a manera de recomendación y con una sonora carcajada: Mire Carlitos, no hay que decir no lo haré y ni lo volveré hacer.

El tiempo fue muy sabio, pues en estos modernos años, no hay partido político se jacte de “honrao, honrao”, como se expresó en cierta ocasión Armando Santana Guadiana, siendo diputado local.

No pasa una sola semana en que se conozcan “desapariciones”, así se le dice cuando roban los poderosos, cuando se publica la noticia de algún partido político que sacó largas uñas y se birló no miles, sino millones de pesos.

Justo, en días pasados, surgieron pugnas entre los legisladores federales panistas de la Cámara Baja, que está a menos casi a mes y medio de concluir, que salió a la luz se gastó en quien sabe qué, 660 millones 417 mil pesos que recibió de la Tesorería de la Cámara de Diputados, bajo el concepto de subvenciones ordinarias y extraordinarias en esta 62ava legislatura.

El millonario saqueo salió a la luz pública cuando un grupo de 30 diputados panistas fue enterado que los fondos de Acción Nacional, andaba en los suelos y por más que se le rascara no salía un cinco más.

Las cosas se pusieron más feas cuando se les informó que no se dará “bonos de retiro” para ninguno de los 113 diputados federales del blanquiazul, debiendo de recibir solo lo que ahorró cada uno de ellos, así como su dieta, sueldo y apoyos parlamentarios de julio y agosto.

Las opiniones entre los legisladores panistas que se llevaron gran chasco e irritación al ser informados que las arcas de su bancada en San Lázaro, están secas y vacías, ya que no se explica claramente en que se gastaron los 660 millones y pico de pesos que supuestamente estuvieron recibiendo.

La transparencia que tanto exigen los panistas en el poder, no se hizo realidad en su propio seno, pues mientras que algunos piden una exhaustiva investigación, otros argumentan que no existe ningún desfalco en las finanzas de la fracción legislativa panista, sino que fue un mal cálculo presupuestal, lo que lógico llama la atención el tamaño del agujero de ese “error de cálculo”.

El coordinador parlamentario del PAN, José Isabel Trejo, en una explicación que se convirtió en un enredo de su lengua, dijo que sí se gastaron los más de 660 millones de pesos de las subvenciones, “porque no es justo que tengas ahorro porque tiene que pedir lo que necesitas, no hay ahorros al final de la legislatura para repartirse entre los diputados, no hay dinero y, por lo tanto, no hay bono ni nada”. ¿Qué dijo?.

Por eso, más vale no decir, no lo haré ni lo volveré hacer, recordando al paisano lagunero don Rodolfo Guerrero, gente del campo que en sus actividades aplican todos los refranes de sus antepasados y que se acepte o no, son un acierto. (www.intersip.org)