Noticias Coahuila, Lideres de Opinión, Reportaje SIP

Generic selectors
Exact matches only
Search in title
Search in content
Post Type Selectors

Generic selectors
Exact matches only
Search in title
Search in content
Post Type Selectors
Carlos Robles

Lo más claro, más directo

El alza exorbitante de robos en Saltillo, Coahuila, durante los últimos doce meses, es una realidad, la que por mucho tiempo las autoridades policiacas encabezadas por el Mayor Clemente Yáñez Carrillo, refutaba de distintas maneras e inclusive llegó un momento en que eran mortificantes para el jefe de seguridad pública, las entrevistas de los reporteros de los medios de comunicación.

Mi Columna

Lo más claro, más directo

Por Carlos Robles Nava

El alza exorbitante de robos en Saltillo, Coahuila, durante los últimos doce meses, es una realidad, la que por mucho tiempo las autoridades policiacas encabezadas por el Mayor Clemente Yáñez Carrillo, refutaba de distintas maneras e inclusive llegó un momento en que eran mortificantes para el jefe de seguridad pública, las entrevistas de los reporteros de los medios de comunicación.

Inclusive hubo ocasiones en que Clemente Yáñez, acosado por las preguntas de los “impertinentes” comunicadores, los señaló de esa manera más de tres  y cuatro ocasiones, agregando a su negativa que eran cosas personales de los periodistas para estarlo fastidiando.

Tardó don Clemente en aceptar y decir la verdad negada constantemente a los medios al aceptar que el problema de focos rojos en Saltillo por el aumento en los latrocinios a casas habitación, comercio, industria, bancos y asaltos callejeros, era por la reducida cantidad de policías.

Esta semana, Yáñez Carrillo, por fin aceptó informar que Saltillo cuenta tan solo con 720 elementos para atender las necesidades policiacas y de tránsito, cuando se requiere de acuerdo a los estándares internacionales marcados por organismos de seguridad pública de dos a tres policías por cada mil habitantes y si consideramos que la ciudad capital coahuilense rebasa los 800 mil habitantes, quiere decir que requiere un mínimo de dos mil cuatrocientos solo para las actividades diarias relativas a la seguridad pública, considerando tres turnos cada 24 horas.

Sin rodeos y con claridad, al fin don Clemente Yáñez, dijo la verdad del problema que enfrentan los saltillenses con tantos robos y cuya solución está ligada a presupuesto, pues tan solo la contratación de cada cien policías representa un gasto al municipio de 70 millones de pesos anuales en salarios que andan en alrededor de 17 mil pesos cada mes, prestaciones como seguro social, vacaciones, aguinaldo, pago seguro de vida, apoyo escolar para los hijos menores, etc.

Recordó que en el 2010 en que fue designado jefe policiaco, la ciudad de Saltillo contaba con 210 policías y 110 agentes de tránsito para los tres turnos cada 24 horas.

Han transcurrido 15 años y el enorme déficit de policías y agentes viales, sigue siendo inalcanzable para llegar al menos al mínimo de dos policías por cada mil habitantes.

Recordó que las intenciones del municipio es llegar al término del 2015 con mil policías y para la terminación de la administración de López Villarreal, en dos años más, a mil 400 elementos.

Lo dicho por Clemente es una realidad. El problema al combate a la inseguridad que vive no solo Saltillo, sino igual Torreón, Piedras Negras, Monclova, Ciudad Acuña y Sabinas, que son los que cuentan con mayor población, el factor primordial es que no se tienen suficientes policías, siendo igual la problemática en el caso de la vialidad, por lo que se está recurriendo a tecnologías avanzadas para detectar y actuar contra los “correlones”, asumiéndose las protestas e inconformidad de una parte de los habitantes.

Definitivamente no hay otra salida, porque además de que ninguno de los 38 municipios de la Entidad cuenta con un mínimo de policías de acuerdo a los parámetros nacionales e internacionales, tampoco hay dinero en las arcas públicas, pues para contratar más polis y “tamarindos” o sean agentes de tránsito, se necesitan muchos recursos económicos.

A esta toda una problemática y realidad que se está viviendo hay que poner la cereza en el pastel y que es precisamente el presupuesto cero que está elaborando el gobierno federal para el 2016 ante el bajo precio en el barril de petróleo y el reducido crecimiento económico del país por infinidad de factores.

Esto si que es más claro que el agua. No hay opciones más una y es desembolsar más dinero en el renglón de impuestos medida que nadie deseamos.

P.D. Se me olvidó mencionar que tampoco se tienen suficientes patrullas y hay municipios coahuilenses que a su reducido número de policías, ni siquiera unidades motrices tienen.  (www.intersip.org)