Mi Columna
Ya lo habías dicho Luis
Por Carlos Robles Nava
Como si el anuncio que dio fuera una novedad y esperando que los mexicanos lo recibirían con aplausos y alegría, Luis Videgaray, Secretario de Hacienda y Crédito Público, hizo público que en el 2016 no habrá nuevos impuestos, olvidando este funcionario que desde inicios de este gobierno federal, fue un compromiso hecho tras aprobarse una reforma fiscal tan agresiva e injusta, según comentarios de los mismos líderes de las Cámaras y Asociaciones de contribuyentes como son industriales, comerciantes, ganaderos, agricultores, etc. que el pretexto en ese entonces del propio Videgaray fue en el sentido de que era una “ley sexenal” y que en el resto del gobierno de Enrique Peña Nieto, sería inamovible.
El 2016 se ha comentado hasta el cansancio será un año difícil para los gobiernos locales, estatales y federales y demás organismos descentralizados que cada año se inflan las bolsas con recursos públicos o sea de los impuestos que pagan todos los mexicanos, estando por ver si se hace realidad lo del tan cacareado “presupuesto cero”.
La errática situación que vive México en estos momentos, se inició con la caída de los precios del petróleo y viniendo a rematar con el tremendo tropezón del peso mexicano ante su derrumbe frente al dólar, por lo que los mexicanos verían no solo injusto e inhumano, sino una vileza que aún con esas negras circunstancias el gobierno federal hubiera anunciado alzas en los impuestos faltando a su promesa, que no sería novedad.
César Camacho, nuevo líder de los diputados federales priistas dentro de San Lorenzo, recinto oficial de todos los legisladores federales, antes de ocupar esa privilegiada posición, invitó a dialogar a la fracción panista sobre la reforma fiscal y se atrevió a incluir dentro del debate la fijación del Impuesto al Valor Agregado, IVA, a los alimentos y medicinas.
Tras las desafortunadas declaraciones del entonces aún diputado federal electo, César Camacho, salto a la palestra el Secre de Hacienda para evitar se alebrestara la gallera con los contribuyentes y empeorara la ya deteriorada imagen de Peña Nieto, el del “gallito” al estilo de Daniel el Travieso, que por cierto, al parecer ya se lo “apaciguaron”, el gallito del pelo, no hay que tener malos entendidos e interpretaciones.
Aunque el representante de Lolita, la de Hacienda, entró en una redundancia, la situación económica no será difícil solo para los gobiernos de los tres niveles, pues no tendrán suficientes recursos para hacer obras y enfrentar las exigencias de sus poblaciones, porque la peor parte la llevará el pueblo que es aproximadamente un 95 por ciento de la población que está fuera de la ubre gubernamental, pues dicen los que han pasado por las filas oficiales que lo mejor que hay durante una crisis es estar en la nómina de cualquier gobierno, pues con crisis o sin ella, los causantes pagan impuestos y por tanto no faltan los recursos para sobrevivir no medianamente, sino como siempre, con holgura y placer.
Luis Videgaray, se ha cansado de decir y tratar de convencer a los mexicanos que la devaluación del peso mexicano no dañará la economía doméstica, lo que es no una aberración decirlo, sino una criminal mentira.
México, pese a lo que se diga, sigue siendo un país importador y no exportador, aunque el gobierno federal diga públicamente que nuestra balanza comercial va en ascenso frente a los Estados Unidos, ya que seguimos comprándoles miles de cientos de toneladas de alimentos de productos alimenticios, pues cuando no es trigo, es maíz, frijol, cereales, etc., siendo esa la verdad sin andar con tapujos ni rodeos.
El que don Luis utilice esa falacia como un paliativo demagógico, es diferente, pero de que la devaluación nos pegará, es una verdad, al grado de que derrumbará el presupuesto domésticos de las familias que no están pegadas a la nómina de algún gobierno local, estatal o municipal y solo es cuestión de paciencia y poco tiempo para enfrentarnos a la realidad.
Por lo pronto, los organismos empresariales o sean los productores y comerciantes, incluyendo a los restauranteros, ya están hablando a partir de ya de un inminente incremento en el precio de sus materias primas y cuya fecha no está muy. (www.intersip.org)
