Mi Columna
¿ Fuero ?, para quien
Por Carlos Robles Nava
¿ Cómo y porqué nació la definición y aplicación del fuero en el caso de los legisladores y que en los años recientes se ha extendido, supuestamente, a funcionarios de los tres niveles de gobierno abarcando, inclusive, a regidores y síndicos de Ayuntamientos ?.
La pregunta se las he hecho a diputados locales de la actual legislatura coahuilense y a otros de años pasados y la única respuesta que he recibido es una encogida de hombros, como expresando quien sabe, o bien una sonrisa o simplemente un no sé.
Hay infinidad de versiones, pero ninguna definida ni sustentada en bases jurídicas ni conceptos legales, pues hay que recordar que en nuestra misma Constitución Mexicana, su significado se antoja ambiguo e indefinido, pues mientras que el 13 artículo constitucional marca e instituye el fuero al generalizarlo de que nadie puede ser juzgado por leyes punitivas ni tribunales especiales, por su parte, el 61 de la misma Carta Magna, indica la inmunidad parlamentaria.
Si nos remontamos a los años de l850, debemos recordar y particularmente quienes nos dedicamos al periodismo, que el concepto de fuero fue muy propalado en la época en que el duranguense, periodista y político, Francisco Zarco, se convirtió en un crítico duro y fuerte contra los gobiernos federales de aquellas épocas, en particular del que encabezó Mariano Arista, quien para “silenciar” a Francisco Zarco, ordenó su encarcelamiento y el Congreso de ese entonces, echó para a tras la pretensión del primer mandatario, quedando en el entendido que lo dicho en la tribuna legislativa no tenía por que combatirse y menos castigarse.
En su edición del 8 de octubre de este año, en el periódico capitalino “Excelsior” se señala que el llevado y traído fuero, es una de las figuras jurídicas que mayor confusión ha causado entre los mexicanos, los casos de abuso han propiciado el debate sobre su pertenencia, se señala.
Ha sido sinónimo de impunidad, sinónimo de privilegio e inmunidad procesal, añadiéndose que es una protección que los sernadores y diputados federales tienen para expresar sus ideas, críticas, sin que ello les implique ser reprimidos por algún otro poder, pero con el paso del tiempo se decidió denominarlo constitucionalmente como inmunidad procesal para dejar el concepto de fuero al ambiguo de competencia judicial.
El bien recordado jurisconsulto, el maestro y abogado, Ignacio Burgoa Orihuela, a quien recuerdo gratamente por sus amables y bien consolidadas pláticas cuando visitaba Torreón y que me asignaban a entrevistarlo fue un férreo combatiente del invocado fuero, aceptando el concedido constitucionalmente a diputados federales y senadores por lo que dijeran en la tribuna de sus cámaras, pero de ahí abajo, lo rechazó de siempre.
Viene al caso lo anterior, por la actitud tomada por el ayuntamiento de Arteaga, Coahuila, en el caso de su regidor, José Arcadio González Peña, que no sería encarcelado porque goza de fuero constitucional ¿ cuál ?.
Este pretexto para dejar libre al citado regidor, es apoyada por el Presidente arteaguense, Jesús Durán Flores.
No es el primer ilícito que comete el regidor de marras, pues hay que recordar que José Arcadio González Peña, es el mismo que alcoholizo a una sobrina durante una fiesta familiar y abuso de ella, para luego armar escándalo a la familia de su víctima por la denuncia presentada en su contra.
El lunes por la noche de esta semana, el “honorable” regidor, fue sorprendido por la misma policía de Arteaga, robándose los cables telefónicos subterráneos acompañado de su esposa, un menor de edad y otra persona adulta y el Edil, adelantó que para juzgarlo hay que desaforarlo.
Es bueno saber en qué manos están los municipios coahuilenses ¿ no?. (www.intersip.org)


