Mi Columna
¿Nuevas o renovadas?
Por Carlos Robles Nava
Los concesionarios del transporte público urbano de los distintos municipios de Coahuila, tienen desde hace años “medidos” a sus respectivos alcaldes, por eso éstos deben “parar orejas” para no seguir siendo engañados ni sorprendidos cuando se condiciona un aumento en el pasaje siempre y cuando incorporen unidades motrices último modelo o del año vigente.
En honor a la verdad, hay cada tartaleta que anda prestando servicio público urbano que no da vergüenza, sino lástima por sus horribles condiciones mecánicas que además del mal aspecto representan un serio peligro para sus clientes que son los usuarios.
¿Por qué son un grave peligro?. Son protagonistas de múltiples percances por esas “chatarras andando” que han cortado la vida a más de uno de sus usuarios o bien peatones que se “encontraron” en el camino al momento de frenar y éstos no respondieron, existiendo otras fallas mecánicas que llevan tiempo en esos autobuses que tarde o temprano cortan la vida a gente inocente o también resultan seriamente lesionados e inclusive, quedan discapacitados.
Viene al caso el comentario porque por enésima ocasión, un grupo de concesionarios del municipio de Ramos Arizpe, Coahuila, se comprometió con su Edil, Ricardo Aguirre Gutiérrez, en cambiar sus autobuses por modelos 2016 a cambio de aprobárseles un incremento en la cuota de pasaje.
Se trata de la línea “Mirador” cuyos concesionarios se han comprometido en incorporar por lo menos 12 unidades modelo 2016 antes de que concluya el año, que por cierto ya esta por llegar, a cambio de elevar el costo del pasaje.
Este compromiso es dentro del programa de modernización del transporte público urbano de pasajeros de Ramos Arizpe, Coahuila y el Delegado de la ruta “Mirador”, asegura que no menos del 87 por ciento cumple los requerimientos de antigüedad, aunque eso está por verse, ya que muchos autobuses que sus concesionarios dicen que no están tan viejos, han sido rehabilitados que no fue más que una “manita de gato”, incurriendo en una serie de artimañas para hacer aparecer ante las autoridades que esos camiones de pasajeros son menos viejos que lo que se aparentan.
Los dirigentes de la ruta “Mirador” se han echado el “tiro” con su edil Ricky, de que para principios del 2017 habrán cumplido con los requerimientos exigidos por la autoridad, es decir con el cien por ciento de las unidades dentro de la reglamentación municipal por cuanto hace a condiciones mecánicas.
Lo que tiene detenido el proyecto de modernización de los “dueños” de la ruta “Mirador”, es que falta que los bancos que les prestarán el dinero no han entregado el 30 por ciento de lo que solicitaron, siendo éste uno de los muchos “peros” de los concesionarios de las distintas rutas de cualquier municipio que eternamente han argumentado con las autoridades a las que tras “llorarles” bajo la promesa de que con o sin crédito bancario para que “doblen las manitas” y mientras llega la lana los dejen continuar explotando su ruta a costa de seguir dando un pésimo servicio al usuario que es siempre el gran perdedor de este “juego” entre autoridades y concesionarios, triquiñuelas en las que el usuario siempre paga los platos rotos al no recibir el servicio que merecen. (www.intersip.org)


