Mi Columna
Faltarán bartolinas
Por Carlos Robles Nava
La protección a los infantes y ancianos, son en la actualidad los temas más fundamentales que se tocan en Congreso Legislativo alguno del país, incluyendo el llamado Congreso de la Unión, compuesto por las Cámaras más importantes del país integrada por diputados federales y senadores.
Por esa razón, la importancia del acuerdo tomado el martes de esta semana en el Congreso de Coahuila, al acordar la sexagésima legislatura, por iniciativa de la acuñense, la diputada local Georgina Cano Torralva, garantizar sin excepción alimentos a los abuelitos de Coahuila.
Para conseguir lo anterior, fue necesario modificar el Artículo 408, estableciendo que los hijos están obligados a dar alimento a los padres y a falta de aquellos o por imposibilidad, esa obligación recae en los descendientes más cercanos en grado.
Coahuila figura dentro de los tres Estados del País, con más ancianos que con frecuencia son abandonados o bien, discriminados, víctima de abusos de violencia por parte de sus propios hijos.
Dentro de las modificaciones del artículo 408, se incluye propiciar entre la sociedad una cultura de conocimiento y respeto a los derechos humanos de las personas adultas mayores, al igual que garantizar mejores condiciones de bienestar y vida, participando en la satisfacción o aportación de sus requerimientos humanos y afectivos.
Hacía falta desde hace tiempo, una regulación en la ley de protección a las personas de la tercera edad, que lamentablemente cada vez son más víctimas de agresión de familiares, pues cuando no son golpeados porque el hijo llegó ebrio a la vivienda, se les corre y se les desampara, además de que son cada vez más los hijos que inhumanamente desamparan a quienes les dieron nacimiento, sea madre o padre, sin faltar el despojo del poco o regular patrimonio que le queda a esos ancianos.
De que las modificaciones al 408 son benéficas y necesarias, es irrefutable, sin embargo, cuantas veces los poderes legislativos han dictaminado sobre importantes reglamentos y leyes que no avanzan por falta de actuación de las autoridades policiacas que por su parte, argumentan no contar con suficientes elementos y menos con patrullas para acudir a donde se pide el auxilio por agresión a un anciano.
Acudir a las instancias responsables de hacer cumplir las normativas de protección a las personas de la tercera edad, resulta difícil para la mayoría de los afectados, aunque en caso contrario se llegase actuar y proceder contra los agresores de ancianos, la verdad es que nos faltarían bartolinas o celdas para castigar a los abusadores.
Empero, no todo esta perdido, por lo pronto se cuenta con los instrumentos legales para proteger y beneficiar a los ancianos que se encuentran en situaciones desventajosas por la actitud de sus hijos o familiares más cercanos que olvidan en la mayoría de los casos que esas personas de la tercera edad fueron años atrás sus protectores. (www.intersip.org)
