Mi Columna
Porqué más “aguajes”
Por Carlos Robles Nava
El Cabildo del ayuntamiento del municipio de Castaños, allá en la Región Centro de Coahuila, rechazó rotundamente la apertura de un nuevo negocio de venta de bebidas alcohólicas, al menos en su bulevar principal de nombre Galaz. Créanlo o no.
El razonamiento dado por Regidores y Síndicos de las distintas fracciones partidistas fue el que en el bulevar Galaz, hay demasiados antros de vicio, al grado de que los visitantes la confunden con la zona de tolerancia, zona roja o sector “pecaminoso”.
La realidad es que la decisión tomada por el Cabildo de Castaños, no es ni ha sido muy usual entre los 38 municipios de Coahuila, cuyos ayuntamientos autorizan y salen como “mantequilla” cuanto permiso de negocio se pide para vender bebidas alcohólicas, sin andar con rodeos ni vergüenzas ajenas.
Están de ejemplo claro de esa irregular situación Torreón, Saltillo, Monclova, Acuña y Piedras Negras, por mencionar algunos, aunque es una constante de la totalidad de las comunidades coahuilenses que están saturadas sus entradas principales de bares, cantinas, tabernas, restaurantes en donde el consumo principal y cien por ciento es el alcohol.
Y, frente a esa incongruencia la pregunta que se hace la comunidad es: ¿Dónde quedan las medidas para contrarrestar el exceso de ingesta de bebidas embriagantes?.
No hay que ser demasiado analíticos para llegar a la conclusión de que esas campañas contra el alcohol, solo es demagogia y una burla para la comunidad cuando se anuncian campañas “intensas y drásticas” porque los bebedores o clientes de los “aguajes” cada vez son más jóvenes, pues hay que aceptar que por mucho que se diga, igual es una mentira el dizque combate, porque de ser cierto, el contraste lo vemos en que mientras por un lado se aprueban a diestra y siniestra los tugurios y tabernas con venta alcohólica al por mayor y sin miramientos o restricciones que marca la ley, sigue siendo el gran negocio para esos “comerciantes” de vino, cerveza y de todo lo que sea etílico.
Hay que considerare que no tenemos en Coahuila, municipio alguno con suficientes elementos policiacos para, al menos los fines de semana, hagan visitas a los interiores de sino de todos, al menos de los principales antros o lugares claramente identificados donde se acostumbra más la bebedera de alcohol que de alimentos.
Desgraciadamente ese sería el primer impedimento, aunque si contamos con municipios en donde su plantilla operacional y me refiero al número de empleados, es más alta que sus propias necesidades y si hay dudas, es más que suficiente constatarlo con las mismas declaraciones de Ediles que están reduciendo su nómina porque los que se fueron o sea al que sucedieron les dejó demasiada gente que la califican de ociosa y una seria carga para el presupuesto municipal
De que se puede, claro que se puede, todo es cuestión de saber acomodar las partidas económicas y tenemos un ejemplo que es el que, por lo pronto y hasta ahora, los municipios de mayores ingresos y que por años negaron dar seguridad social a sus policías y resto de empleados, ahora lo están haciendo obligados por una ley promulgada por el Gobernador, Rubén Moreira, quedando pendiente los municipios medianos y pequeños que tendrán que hacerlo, pues, insisto se trata de una ley cuyo incumplimiento obliga sanciones económicas y si no hay interés en combatir el exceso de bebidas embriagantes, pues no autoricen más “aguajes” donde el alcohol es lo que más se vende. (www.intersip.org)

