Mi Columna
Para los “pito-sueltos”
Por Carlos Robles Nava
El párroco de la iglesia católica monclovense, Paulo Alfonso Sánchez Valencia, considera entre otras cosas, que las recientes reformas a la Ley Familiar del Estado, en las que se reconoce el derecho de la “segunda mujer” a una indemnización económica tras terminar esa relación, frenará la infidelidad entre aquellos que anden de “carajos” o sea los identificados y conocidos coloquialmente como “pito-sueltos”.
Calificó la aprobación legislativa de las reformas, como una medida muy buena estimando que debe verse como un llamado a que tengan conciencia entre aquellas mujeres y hombres que andan “de más”, porque la prioridad es el matrimonio y éste incluye una responsabilidad y obligaciones recordando que el adulterio es algo que se castiga civil y religiosamente, aunque cada vez crece más.
Luego con cierto sarcasmo, el religioso dijo que si esos que andan de carajos no pueden mantener y asumir las responsabilidades de mantener una sola casa, menos pueden sostener dos, pero sin embargo, “hay andan de “carajos” repartiendo hijos por donde quiera”.
Paulo Alfonso fue más lejos de una expresión al señalar lo positivo de las reformas legislativas a la ley mencionada, mencionando que las hay y los hay que buscan personas mayores fingiendo afecto, aunque en esa trama hay un trasfondo de interés económico.
Recalcó que ante Dios, tener una relación extramarital es inaceptable, pero la medida impuesta por la ley podría motivar que muchos desistan de seguir con su doble vida, debiendo éstos hacer conciencia de que su prioridad es el matrimonio.
Al menos, a saber, no muchos eclesiásticos católicos, al menos en Coahuila, han hablado tan abiertamente de algunos aspectos positivos que traerán consigo estas reformas, ya que han generalizado los comentarios respecto a lo bueno que será el beneficio económico que tendrá una relación al margen de matrimonio, siempre y cuando se demuestre la duración de ésta, comportamiento de la mujer y otros requisitos instituidos en los derechos que se está otorgando a las mujeres que conviven con hombres casados.
Al margen de la cuestión religiosa, mucha razón tiene el párroco Sánchez Valencia, al pronosticar que los derechos a las que él identifica como “terceras” personas en el momento de exigir y obligar un “chivo” o manutención formal para mantener lo mínimos requerimientos de un hogar, será el principal espanta “pito-sueltos”, opinando que esto no les gustará a los hombres que buscan relaciones fuera de matrimonio.
Coincido con el represente de la iglesia católica cuando observa en sus declaraciones a conocido periódico de Monclova que si hay sujetos que no pueden con el gasto de una sola casa, mucho menos con dos.
Por ahora, hay expectación respecto al primer caso que oficial y públicamente se ventile en los juzgados civiles o penales, según sea el caso, sobre el reclamo de una “tercera” persona respecto a su derecho de una “liquidación” después de cierto tiempo en que se “formalizo” la relación al margen de las leyes civiles y religiosas. (www.intersip.org)


