Mi Columna
Las eternas promesas
Por Carlos Robles Nava

Las promesas incumplidas continúan siendo el pan de cada de los candidatos a elección popular y de los jerarcas de los partidos políticos que los apoyan.
Como ejemplo están las promesas hechas por el Revolucionario Institucional al asegurar que prevalecerá la legalidad, honestidad y racionalidad en los gastos de pre y campaña, manteniéndose vigente a través de sus candidatos postulados en los comicios de este 2018.
La dirigencia nacional ha dicho que como nunca, someterá a sus aspirantes a que respeten irrestrictamente la convención de delegados que es la encargada de fijar una serie de restricciones, limitaciones y sobretodo de estrictos controles.
El tricolor se compromete que para que no violen lo establecido en la convocatoria que serán precisamente los acuerdos que se tenga en cada una de las convenciones que se realizarán en cada Estado.
El financiamiento será con recursos propios de cada pre candidato y con las aportaciones y donaciones de origen licito.
Igual evitarán y contrarrestarán los dispendios, no podrán recibir recursos por interpósitas personas en efectivo o en especie de ningún sujeto prohibido por la legislación electoral aplicable.
Otra de las condicionantes se incluirá en la convocatoria que sin excepción los aspirantes priistas tienen que presentar un examen y someterse a investigaciones, evaluaciones y pruebas para acreditar su honestidad personal y también su situación patrimonial y fiscal.
No es gratuito que se recalque que el mundo está lleno de buenas intenciones y tratándose de reconocerse al Partido Revolucionario Institucional, su preocupación y el hecho de que establezca aunque por el momento sea en pápeles como es la convocatoria de referencia, el perfil de los candidatos a los que apoyará para entrar en las elecciones del 2018-
En principio podemos darle al tricolor el beneficio de la duda, pues como una buena y deseable intención, por el momento pueden verse las condiciones a través de candados para los “suspirantes” a quienes el PRI les dará su confianza y apoyo para ir en búsqueda de los votos para ocupar lo más que se pueda puestos de elección popular.
La dirigencia nacional del PRI, puede condicionar con más exigencias el apoyo para registrar a sus candidatos, aunque esto en principio no garantiza que tengamos funcionarios públicos honestos, pero sobretodo que sean verdaderos representantes de sus comunidades como supuestamente es su función una vez alcanzado el triunfo electoral..
Por algo, los electores han perdido mucho su confianza a los que apoyaron con su voto para llegar al puesto público en el que participaron en los comicios ya que una vez con el cargo público en las manos, se olvidan de su comunidad, como bien lo dijera siendo diputado local y actualmente alcalde de Saltillo, Manolo Jiménez Salinas, al recomendar a los diputados locales de ese entonces a que sigan visitando a los pobladores que los llevaron a la representación que ostentaban en aquel entonces. (www.intersip.org)


