Mi Columna
Atracos en despoblado
Por Carlos Robles Nava
A la reciente promulgación o punto de acuerdo del Congreso de Diputados de Coahuila, para reglamentar e instituir los honorarios que por sus servicios deben cobrar los abogados, no se le ve visos de que vaya a detener los cobros exagerados e improcedentes que aplican a sus clientes los estudiosos de nuestras leyes.
De ninguna manera se le quitan las buenas intenciones que buscan los legisladores coahuilenses y que no es otra cosa que los abusos y robos en despoblado que comete la mayoría de los abogados coahuilenses, pero las dudas surgen porque ley que no se vigila y aplica en los hechos, ley que solo sirve para puritita….. eso y más. ¿entienden?.
México, pero en particular en el caso de Coahuila, está llenO de infinidad de leyes y reglamentos que buscan como finalidad principal ir armando una mejor sociedad, empero, no pasamos de las buenas intenciones y deseos.
Sin temor a equivocarme, en la Entidad la profesión más prolija es la abogacía y para lograr que se apeguen a una tarifa de honorarios previamente promulgado o lanzado por el Congreso Estatal, no será tarea sencilla, pues debemos anteponer que el gobierno no cuenta con suficientes vigilantes, supervisores o como se les quiera llamar para atender y menos visitar los despachos para supervisar si los cobros requeridos son los marcados en la pretendida tarifa oficial.
Al margen de lo anterior, cuántos abogados se quedarán con los brazos cruzados esperando ser sancionados por lo que para ellos es el costo de sus servicios, pues debe dejarse claro que hay que considerar otros muchos factores como es la experiencia, el conocimiento, resultados del caso que se les encomiende, etc.
En la actualidad no solo es en el caso de los abogados en que los cobros por sus servicios son plenos y descarados robos en despoblado, siendo lo peor que sin resultados positivos, predominando los casos en que al cliente se le trae vuelta y vuelta con el cuento de que ya “merito” le dan respuesta a la demanda presentada ante la autoridad judicial, esto sucede también con otras profesiones y particularmente en el cobro de médicos desfasándose algunos hasta con mil quinientos por una consulta, lo que no es un robo, sino un asalto con todas las agravantes a la ley.
También hay que considerar los esquemas o sistemas que arguyen no pocos profesionistas, insistimos, trátese o no de médicos, abogados, ingenieros, arquitectos, etc., cuando el profesionista invoca y lanza en defensa de sus altos honorarios la famosa frase de “me he quemado las pestañas o cejas durante años y esos son mis honorarios”.
Se acepte o no los mexicanos no tenemos cultura y menos conciencia de la importancia que tiene la denuncia de abusos de todo tipo, pues está demasiada enraizada la frase o pretexto, para que denunciar sino no se actúa ni se hace nada, lo que es cierto y lo viven a diario los coahuilenses y es más que suficiente con conocer el número de robos denunciados que siguen esperando eternamente sean sino resueltos, al menos iniciarse una averiguación.
Los asaltos en despoblados por profesionistas desconsiderados y la falta de actuación de nuestras autoridades, seguirán lo aceptemos o no, pues nuestra idiosincrasia así nos lo tiene marcado y sino esperemos un tiempo para ver cuantos denuncian estos abusos. (www.intersip.org)
