Mi Columna
Cada quien su calzón
Por Carlos Robles Nava
Por diferentes razones, he sido respetuosos de la fe religiosa de cada persona y en mi caso, sean amigos, compadres, familiares cercanos, medianos o lejanos, pues me amparo en la vieja frase de cada quien su “pedo” o calzón.
Fui educado por mi señora madre, que Dios la tenga en paz, en la religión católica y conservo mis convicciones sobre la creencia de su fe, aunque debo aclarar que soy creyente, pero no apasionado, pues he de aceptar que a través de mis 59 años de teclear como periodista, he señalado caminos equivocados de los representantes espirituales de mi religión católica.
Mi profesión me ha dado la oportunidad de tratar por cuestiones de trabajo y amistad personal que he hecho con diferentes alcaldes de los distintos municipios de Coahuila, pero preferentemente de Torreón y Saltillo, pero jamás he conocido un caso como el del licenciado Salvador Sánchez y Sánchez, Presidente Municipal de Torreón, en los años de 1962 y 63 en que fue alcalde interino en sustitución del doctor Gustavo Fernández Juárez, que ocupo la Presidencia Municipal en los años 1962 y 63 y le dieron “cabildazo”, pero no recuerdo las razones.
Sánchez y Sánchez, fue un político improvisado, por llamar de alguna manera su arribo como Edil que fue, reitero, para sustituir al doctor Fernández Juárez, cuyos amigos y parientes lo conocían más como el “Gallo” o “Gallito” Fernández.
Pues bien, después de don Salvador, no he conocido o al menos no he tenido la suerte de ello, un Presidente Municipal, al menos de Torreón, que religiosamente y sin fallar acudía a misa cada domingo y precisamente a catedral de “El Carmen”, templo católico ubicado por la avenida Matamoros y calle Rayón, una arteria intermedia que hay entre la calzada Colón y Javier Mina.
Puntual y sin fallar, Sánchez y Sánchez, acudía cada domingo y misa de mediodía a “El Carmen”, en donde no solo escuchaba y seguía los cánones de la misa católica, sino comulgaba.
Los periodistas críticos de aquellos lejanos tiempos, jamás lo censurado y ni siquiera llegaron hacer comentarios en columnas o notas informativas.
Viene lo anterior al caso porque en la actualidad todo y nada se politiza, lo que no estoy de acuerdo, mientras no haya afectaciones graves y en el caso de la política, trátese de temas religiosos.
Un hecho lo fue cuando Enrique Peña Nieto, en su calidad de Primer Mandatario de México, hizo una visita oficial a El Vaticano y durante su estancia en el país más pequeño del domingo, acudió a una misa celebrada por el Papa Francisco y Quique Peña Nieto, no solo asistió a la ceremonia religiosa, sino que comulgo.
Más tardo nuestro Presidente de México, en comulgar, que en politizarse este hecho, pues precisamente aquí en Coahuila, el primer exhibicionista y buscando protagonismo lo fue José Guadalupe Céspedes Casas, que siendo dirigente de MORENA, “sentenció” que Peña Nieto, había incumplido con la obligación de mantener a México como un Estado laico, calificativo carente de una verdad pura, pues una cosa es que comulgues y otra la abrir las puertas a una u otra religión, pues que se conozca los mexicanos hasta ahora somos libres y soberanos de creer o no en la religión que nos plazca.
Empero, que podemos pedirle a nuestros líderes o cabezas de cualquiera de los partidos políticos de los 16 a 17 que “operan” en Coahuila, que no se esconden para exhibir su cabeza de alcornoque.
Por mi parte, cada quien es libre de mantener sus creencias o como decimos, cada quien su calzón o pedo. ¿ No?. (www.intersip.org)

