Mi Columna
Quiere solo jolinos
Por Carlos Robles Nava
Hace ya algunas tres o cuatro decenas de años, Coahuila tuvo un delegado del Comité Ejecutivo Nacional del Revolucionario Institucional, que luego fue alcalde de Guadalajara; Diputado Federal; así como otros innumerables cargos en el Distrito Federal así como dentro de su partido el tricolor, Embajador de México en Guatemala convirtiéndose finalmente en Gobernador de Jalisco, aunque no concluyó el sexenio, pues fue señalado como responsable de la trágica explosión del gas subterráneo en la capital tapatía..
Él fue Guillermo Cosio Villadaudi, que por azares de la vida y por su trayectoria política estuvo en varios ocasiones en Coahuila para desempeñar actividades partidistas, aunque la más prolongada fue cuando tuvo a su cargo por el PRI Nacional, las elecciones para gobernador compromiso del que salió adelante.
Don Guillermo Cosio, fue un hombre muy carismático lo que le permitió hacer grandes amigos en Coahuila, entre ellos Guillermo Reynaga Milanés, Eduardo Elizalde Escobedo, reportero de La Opinión de Torreón y este columnista ya que me correspondía por El Siglo de Torreón y en calidad de reportero, cubrir todos eventos políticos para el Siglo de Torreón.
Cubrí, reitero, y lo hice hasta 1981 di seguimiento a las campañas a Gobernador en Coahuila y una anécdota que jamás olvidaré fue la que viví precisamente durante esa campaña en un pequeño Municipio de esta Entidad que no mal recuerdo si fue Escobedo o Abasolo en donde habría un mitin de apoyo a don Eulalio, con quien por años e inclusive después de terminar su mandato de gobernador, me ligo cercana amistad.
Una vez que las jerarquías priistas tomaron sus lugares en el presídium, pasaron diferentes oradores en su mayoría líderes de distintas organizaciones de esa región y jamás se me ha borrado de la mente cuando uno de los que tomó el micrófono con insistencia y lógico quería ser candidato a edil de ese municipio, se vanagloriaba de “yo no soy ratero. Yo no tengo cola que me pisen” esto último lo repitió con tanta insistencia y vehemencia que de la “galopa” o sea de las gradas de altura no faltó el grito de: “Ese jolino” y las resonantes carcajadas terminaron con el evento.
Jolino es una palabra usual en ciertos países sureños para dirigirse a los perros para cortarles la cola, es decir, en política se ha acostumbrado en algunos lugares “distinguir” entre broma y serio a los que se ufanan de no tener cola que les pisen a los que aseguran que no “tienen cola que les pisen” refiriéndose con esto a su incuestionable honradez.
En días pasados, el carismático joven y priista, Manolo Jiménez Salinas, que por cierto ha desarrollado extraordinario trabajo en las colonias populares de Saltillo como Presidente Municipal del PRI, tocó el tema respecto a la exoneración recientemente hecha por la Suprema Corte de Justicia de la Nación, de presentar los aspirantes a cargos de elección popular, la carta de malos antecedentes y certificado antidoping.
Sin importar lo que decida la S.C.J.N., Manolo Jiménez, opina que los dos requisitos anteriores demostrarán que, al menos en el caso del PRI, llegará gente limpia y “sin cola que les pisen”, por lo que coloquialmente los priistas que aspiren a un puesto de elección popular deberán ser jolinos en el buen sentido de la palabra.
La decisión de Manolo Jiménez, no esta fuera de orden y por el contrario, sería una forma más para ir limpiando el ambiente político, porque vaya que si esta saturado de “honrrao, honrrao, pos….”(www.intersip.org)

