Mi Columna
Que recen por ellos
Por Carlos Robles Nava
La corrupción no es privativa para ciertos sectores, prácticamente se presenta en donde hay la oportunidad de dinero que llega fácil y así con esa rapidez y facilidad cambia de bolsillo o de dueño.
Desde mi punto de vista, en el caso del dinero que llega sin sacrificio alguno como lo es donde las arcas públicas están abiertas para cualquier “oportunista” o ratero, sea banquero, político, servidor público y porque no, hasta en el círculo eclesiástico de cualesquier religión hay la posibilidad de cambiar esos valores de dueño.
El Cardenal de la iglesia católica, Norberto Rivera, Carrera, solicitó a los fieles de la Catedral Metropolitana orar para que los servidores públicos renuncien a la “obscuridad de la corrupción”, rogando para que esos personajes transparentes sus bienes, es decir, buscando e implorando para que se haga un milagro y dejen de robar lo que no es de ellos.
Por lo que es recomendable que don Norberto rece para que se corrijan todos los rateros de nuestro país sin tomar en cuenta oficio o profesión porque la iglesia Santa Apostólica Mexicana no está libre de culpa, porque solo hay que recordar el robadero que hubo en el banco Central de El Vaticano, en Roma, Italia.
Eso sin considerar la extracción de dinero que se hace de los cepos instalados en el interior de cada templo.
Soy un convencido de que urge se haga algo para parar y detener tanto manoteo de los recursos públicos, es decir, de los impuestos o contribuciones que pagan los mexicanos que cada vez se reducen para realizar acciones de apoyo y protección a los sectores más vulnerables.
En donde difiero es que se rece para cortar las uñas, por cierto, cada vez más largas solamente a los servidores públicos, como si estos, sin defenderlos tengan la exclusividad de la corrupción.
Este cáncer que es un hecho llegó años atrás a México, para quedarse y crecer para convertirse en una medusa, es decir, le cortan una cabeza y le salen cinco o más, debió ser combatido hace años en que apareció por vez primera, es decir, desde que se tuvo conocimiento de los primeros estragos de este mal, ahora difícil de erradicar y todo por la impunidad que se ha dato a estas ratas de dos patas.
Cuando don Norberto habla de que también debe exigirse a los “polacos” a que transparenten sus bienes, es decir, que lo declaren no solo ante sus autoridades, sino públicamente, esto debe incluir a personas de la Iglesia o no, pues todavía circulan las noticias sobre millones de dólares o euros poseídos por Obispos y Arzobispos de Estados Unidos, en particular el caso de uno de Boston, al igual que otro de Londres.
Es doloroso que la corrupción haya llegado y se corroe en todos los sectores sin importar actividad y lo peor es que tan ni siquiera está respetando edades, ya que no es difícil conocer información de chavales que de una u otra forma defraudan a sus propios padres en esquema que rebasa lo inimaginable.
De que en la corrupción estamos envueltos todos, eso es toda una verdad así es que debemos rezar cada por su entorno. (www.intersip.org)



