Mi Columna
Roban, pero van al tambo
Por Carlos Robles Nava
Somos hartos los mexicanos crédulos de que tenemos la exclusividad de funcionarios rateros impunes y me refiero al círculo político en particular al de gobernantes de los distintos niveles que llegan a ser “beneficiados” en estas tierras “toltecas” con una chamba al “servicio público”, solo que estos malos “servidores” son protegidos por las mismas autoridades que los impusieron.
Es posible que así sea, lo diferente es que en otros países de este mismo continente americano, los gobernantes que roban recursos públicos, si van a la ergástula, al bote, chirona, cárcel o penal, como se le quiera llamar, mientras que en México siguen libres y listos para seguir encajando las uñas en donde se pueda y dejen.
Ha sido una infinidad de Presidentes destituidos de países latinoamericanos, pero además que son llevados en su mayoría al penal, tras un juicio donde se les demuestra que efectivamente aprovecharon las arcas públicas para llevarse lo que quisieron, solo que ahora responden tras las rejas, después de habérseles requisado parte de lo hurtado.
El caso más reciente lo es el del salvadoreño Tony Saca, quien gobernó ese país centroamericano entre el 2004 y el 2006 que en días pasados fue arrestado y llevado a la cárcel por la fuerza policiaca salvadoreña.
A Saca se le acusa de del desvío de 246 millones de dólares durante su administración y de acuerdo con la Fiscalía General de la República de El Salvador, la mayor cantidad de ese dinero fue a dar a sus empresas y otra parte al lavado de dinero.
Dilma Rovsseff, que fue destituida de la Presidencia de Brasil, por malos manejos en las cuentas públicas y aunque todavía no va a parar a la cárcel, además de ser retirada de su cargo se le inicio un proceso, dependiendo de éste si va o no a la chirona.
En Guatemala, hace cosa de uno a dos años, también inicio un proceso para juzgar penalmente a quien estuviera de Presidente, pues igual que al resto, vieron tanto dinero que “pretendieron” aligerar las arcas públicas con tan mala suerte que lo agarraron “movido”.
En Perú, sino no mal recuerdo después de varios años sigue tras las rejas quien fuera su Presidente, Fujimori, por ratero.
En fin, hay mucha historia, pero es más la impunidad que en México se da a los funcionarios rateros “protegiéndolos” para que no vayan al “tambo”, dándoles como premio que huyan para que haya donde nadie los ve disfruten de su robadera.
Esa es la única diferencia, pero de que fuera de México también hay presidentes y otros gobernantes que roban y saquean a su pueblo, los hay, pero fuera de estas tierras tlaxcaltecas si los encierran en la cárcel o penal, mientras que aquí se les premia con una libertad “condicionada” al no actuarse conforme a la Ley.
Hasta cuándo vamos a cambiar, sería la pregunta recurrente ya que los partidos políticos siguen sin entender que después del hartazón viene el olvido como ya ocurrió en las elecciones en varias Entidades en donde se le dio la espalda al PRI, partido que estaba posesionado de las entidades en donde perdió el poder. (www.intersip.org)
