Mi Columna
Ya los rebasaron
Por Carlos Robles Nava

Han crecido los delitos o ha sido rebasada la policía municipal de Saltillo, Coahuila.
Es una pregunta que hacen grupos ciudadanos de la capital de Coahuila, ante el mayor número de sucesos delictivos con arma de fuego, bombas molotov y otros artefactos que en el pasado no se veían y ni siquiera eran conocidos por las pandilleriles y que ahora los usan con “perfección”.
En unas cuantas horas del pasado domingo 26 de febrero, los saltillenses vivieron sucesos que obliga a las autoridades locales a revisar sus esquemas para reducir sucesos no vistos en el pasado.
Como muestra está el incidente de la tarde del domingo en el “restaurante Chenchos” motivado por el estado de embriaguez de sus protagonistas.
Un cliente acompañado de una mujer, por cosas baladíes se enfrascó con una tercera persona briaga en una discusión donde predominaron las palabras altisonantes y terminó cuando este último sacó una pistola y disparó sobre la pareja que resultaron con heridas en sus piernas.
¿Cómo es posible que en un restaurante que solo debe vender cerveza o vino para acompañar la comida, se sirva licor hasta perder el juicio uno que otro parroquiano?.
¿Hay insuficientes inspectores que hagan revisiones y constatar que se sirvan bebidas alcohólicas solo para acompañar los alimentos evitando la excesiva venta etílica?.
Por otro lado, ese mismo día, en la colonia Universidad dos pandillas antagónicas se liaron a golpes ni pedradas y usaron bombas “molotov” caseras lo significa mayor peligrosidad en esos alborotos en los que quienes resultan con mayor daño son las familias residentes en el lugar de la pelea.
Las llamas al estallar la bomba “molotov” alcanzó el rostro de un pequeño de ocho años que pasaba por el lugar terminando en la Cruz Roja para su atención médica.
Más tarde del mismo domingo en la colonia “Federico Berrueto Ramón”, otra pandilla accionó armas de fuego para agredir a Israel Solís Cruz, quien ingería bebidas alcohólicas con su amigo Leonel, cuando sorpresivamente llegó una parvada de pandilleros que empezó a lanzar piedras y otros objetos contra Israel, con quien tienen viejas rencillas.
Israel para defenderse desenfundó de entre sus ropas una pistola disparando primero al aire para espantar a los agresores, pero como no logró su intención, vació su pistola sobre los pandilleros, hiriendo a dos de ellos.
¿Qué es lo que sucede?. Los hechos delictivos han superado a las fuerzas policiacas o el crecimiento de la población saltillense está deformando y agravando la convivencia comunitaria?.
Sea cualquier razón, pero es muestra de que faltan no solo policías, sino revisiones para frenar a los dizque restaurantes que los domingos hacen su “agosto” con la descomunal venta de cerveza y vino y la ausencia de una campaña de desarme.
Sobre el crecimiento numérico de las pandillas, su agresividad y nuevos métodos de ataque como las bombas “molotov” nada hay que hacer, pues los mandos policiacos saben de esa anómala situación desde hace tiempo y jamás han hecho algo, menos ahora que se han convertido en incontrolables. (www.intersip.org)

