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Carlos Robles

Gritos interesados

MI COLUMNA

Gritos interesados

Por Carlos Robles Nava

Carlos Robles Nava

¿Quiénes y qué intereses tienen las voces que en las últimas semanas están pidiendo a gritos que las fuerzas militares dejen de patrullar las calles?.

¿ Son “exigencias” de grupos manipulados, claro con dinero, por los cárteles de la delincuencia organizada?.

Según hipótesis, esos planteamientos vienen del pago que dan los grupos de la delincuencia organizada para tener “limpias” y sin ejército las calles de las comunidades donde han asentado sus reales.

México, como bien se dice, no inventó el agua hervida porque no es el único país en el mundo que para combatir delitos saca a sus militares a las calles, garantizando en gran parte la seguridad de su comunidad.

La razón es sencilla, no tenemos en nuestro país grupos u organizaciones de seguridad policiaca con suficiente capacidad para enfrentarse a los mafiosos que en los últimos diez a quince años no solo han proliferado, sino fortalecido al grado de que no hay entidad del país que no tenga la pelea de plazas por parte de los mafiosos y esto para traficar y comercializar con más comodidad el veneno que venden y que son los estupefacientes de toda clase.

Es de reconocerse a los gobiernos estatales que tajantemente han rechazado esos dizque “gritos comunitarios” como es el caso de Coahuila en donde sus autoridades estatales han hecho oídos sordos a esos falsos “clamores”.

No hay que ser demasiado pensantes que las peticiones de sacar de las calles a la milicia, vienen de intereses muy fuertes e interesadas en tener toda libertad para que los “vendedores de sus mercancías” pululen libremente por cualquier rumbo de las comunidades.

Por desgracia y duele reconocerlo públicamente, la corrupción en el interior de las distintas organizaciones policiacas sean estatales o municipales, más que combatir el tráfico de drogas se dedicaron a proteger y abrir paso al trasiego de las drogas.

Ha sido difícil y complicado no solo para su organización sino igual la capacitación que tiene que darse a los cuerpos policiacos en su preparación para combatir duramente a los cárteles del crimen organizado, sino para desterrar la corrupción que penetró intensamente entre las policías mexicanas.

Este cáncer se ha combatido, pero no resuelto de manera definitiva porque sigue viviente ese cáncer en el interior de las fuerzas policiacas por las mafias delictivas a las que les sobran recursos económicos mal habidos para extorsionar a los elementos policiacos.

En este combate para reducir y eliminar la corrupción entre los policías, sino totalmente si al menos en forma parcial, se ha avanzado, aunque no lo suficiente para hacer caso a esos gritos convenencieros para suprimir el yugo que ha sido el patrullaje callejero de las fuerzas militares.

Duele conocer que ciertos medios informativos divulgan declaraciones de dizque representantes comunitarios que falsamente y sin sustento alguno aseguran que la vigilancia militarizada ya no es necesaria porque supuestamente no hace falta, apreciación no solo errónea, sino criminal porque el motivo principal de pedir el retiro de las calles del ejército, solo tiene un objetivo y es liberar a las mafias del yugo y freno que ha significado que el ejército salga a las calles y se encargue de proteger a su comunidad. (www.intersip.org)