Mi Columna
Sería un milagro
Por Carlos Robles Nava

Los diputados federales de la legislatura vigente, empezaron a sondear un proyecto que traen entre manos y que de convertirse en realidad, serán recordados de por vida.
Ignoro de qué fracción parlamentaria surgió la idea que de concretarse daría un gran beneficio al país en tiempos en que lo necesita y que es precisamente disminuir los miles de millones de pesos anuales que le ahorraría a los mexicanos.
La propuesta es una sensible reducción en la cantidad de diputados federales y senadores y de esa manera bajar el enorme gasto que se tiene en ambos casos.
En la actualidad el presupuesto anual asignado con recursos federales para a la Cámara de Diputados, es de cuatro mil millones de pesos y para ello la propuesta es disminuir 232 diputados quedando 300 en vez de los quinientos y pico que cobran en la actualidad y que para ser honesto no sirven para mucho, pero si representan un gasto muy elevado.
Se pretende que de los 300 diputados federales que queden, 180 sean de mayoría relativa y 120 de representación democrática.
Por cuanto hace a la Cámara de Senadores, la intención para ahorrar cientos de millones de pesos seria que en total solo queden 96 de esa representación, siendo 64 de mayoría relativa y 32 de representación democrática.
De acuerdo a lo asegurado por los distintos grupos legislativos de donde surgió esa positiva intención, este cambio y modificación no solo generaría mayor inclusión y participación, sino más legitimidad para ambas Cámaras.
Si los mexicanos hemos de ser realistas, esa sana idea es por ahora no solo un mero proyecto, sino una buena intención porque nadie puede negar que tantos legisladores en cualquiera de las Cámaras, al menos por ahora, no se ven beneficios, aunque eso sí, mucho dinero mal gastados que no son otra cosa que impuestos que deberían canalizarse a obras de beneficio colectivo.
La crisis actual ha obligado a la Federación a aplicar recortes considerables al presupuesto general 2017, por lo que la intención de lo planteado de aprobarse sería no solo positiva, sino de ayuda para el propio gobierno.
No se conoce todavía la opinión de los partidos políticos mayoritarios dentro de las Cámaras de Diputados y Senadores, lo que se considera sea tan pronto como se tome el acuerdo y aprobación definitiva.
Al margen de lo anterior, la posición de los legisladores, insistimos en el caso de aprobarse la reducción de diputados y senadores, reflejaría un ejemplo en el que debieran reflejarse otras instituciones, entre ellas, la Suprema Corte Nacional de Justicia, cuyos magistrados se han negado rotundamente a un recorte de sus salarios.
Estos señores de la justicia, se han defendido como ”gatos bodegueros” a la simple intención propuesta de que se bajen sus sueldos, con el demagógico argumento de que sería “inconstitucional”. Los magistrados ganan en promedio solo de salario mensual 160 mil pesos.
¿Será cierto eso de la inconstitucionalidad?. (www.intersip.org)

