Mi Columna
Hay más “fantasmas”
Por Carlos Robles Nava

No solo en Coahuila tenemos empresas “fantasma”, ya que la presencia de esos negocios que cobran inmensas cantidades sin dar los servicios pagados y como si fuera poco, tampoco pagan impuestos, aparecen por todos lados del país y se llevan recursos públicos de cuanta dependencia gubernamental tienen oportunidad de dar su zarpazo.
En días pasados se conoció de corruptelas cometidas por 21 empresas particulares que recibieron 332 millones de pesos del presupuesto de la Secretaría Federal de Desarrollo Social, para los programas “Baños Ecológicos” y “Recolección de Agua Pluvial”, incluyendo en la participación en esta ratería a tres universidades del Estado de México, lo que es el colmo tratándose de instituciones educativas obligadas a conservar y mantener su respetabilidad y honorabilidad, virtudes que por lo visto se van perdiendo.
Las negociaciones corruptas fueron Muebles y Mudanzas, BPG Ingeniería y Grupo Daxme, las que a su vez subcontrataron o diseminaron a otras empresas que han resultado “fantasmas” y a las Universidades Tecnológica de Netzahualcóyot; Politécnica de Texcoco y Tecnológica del Sur del Estado de México.
En este descalabró económico sufrido por SEDESOL Federal, hubo también una serie de sinvergüenzadas en la compra con sobreprecio 15 mil sistemas de baños ecológicos, además de otras cantidades desviadas al contratarse servicios que nunca se cumplieron porque se trataba de negocios que no existían, es decir, “fantasmas”.
Para la sub contratación lógico es que se contó con la complicidad de funcionarios de distintas áreas de SEDESOL Federal, lo que es ya investigado, así como las raterías que salieron a flote gracias a la revisión contable que realizó la Auditoria Superior de la Federación, que por cierto ya no se da abasto con tanta revisión contable que tiene que hacer para justificar en que se gasta el dinero recibido.
Por otro lado, la A.S.F. tendrá que buscar sistemas de revisión que reduzcan sus tiempos, ya que en la actualidad todo trabajo contable para saber y justificar el destino de los recursos públicos que se hace llegar a oficinas gubernamentales se realiza generalmente uno o dos años después de que se manipularon los dineros, motivando esto que no se logre la localización y aprehensión de los sinvergüenzas que se beneficiaron con sus tracaladas.
La cantidad de saqueo de recursos sean federales, estatales y municipales es ya incontable al grado que no faltan aquellos que consideran que esos abusos ya son normales, lo que definitivamente no debemos aceptarlo y por el contrario es indispensable levantar la voz para exigir el encarcelamiento de las ratas públicas de dos patas, sobretodo porque se está haciendo normal que los saqueos y “trinquetes” que cometen esos funcionarios de distintos niveles, están quedando impunes.
Cuando no es una oficina federal de donde cambia de manos el dinero de los presupuestos para obra a realizarse en sectores vulnerables, sucede en dependencias estatales o municipales, total que no faltan estas esquilmadas o rasuradas cometidas por funcionarios deshonestos. (www.intersip.org)

