Mi Columna
El humo los mata
Por Carlos Robles Nava

Por años fui un fumador empedernido y por ello estoy consciente de lo difícil que es dejar ese y otros vicios, empero, los números no engañan y en el caso del tabaquismo no hay otra forma de alejarnos de ese vicio más que dejar paulatinamente el disfrute de uno o varios cigarrillos al día o esporádicamente.
Datos recientes dados a conocer por la Dirección General de Epidemiología de la Secretaría de Salud, resaltan que diariamente se nos adelante en el camino de la vida, entre 114 mil a 122 mil personas adictas al cigarrillo en diferentes niveles, es decir, el humo no respeta, pues bien pueden ser muchos, regular o pocos los cigarros consumidos al día, tarde o temprano se pagan las consecuencias.
Esa cantidad de defunciones por el tabaquismo, representan nacionalmente 44 mil muertes cada año y una de las principales alertas es el hecho de que se ha elevado en casi un millón de jóvenes entre los 12 y 17 años que han entrado a formar parte de los fumadores.
Diariamente se inician en el vicio del tabaco, entre 82 mil y 99 mil niños y jóvenes de distintos países del Mundo de ingresos bajos y medios, siendo lo peor que cada vez es menor la edad de quienes se convierten en fumadores compulsivos como es el hecho de que predominan menores de diez años, esto de acuerdo a informes dados a conocer por la Organización Mundial de la Salud.
Esta organización tiene estimado que en los próximos 25 años, el número de fumadores llegará a los mil 600 millones en todo el planeta Tierra, calificando este fenómeno como la pandemia del tabaquismo calificado como problema grave de salud pública, en México y en otras naciones más.
Las enfermedades más comunes por ahora son, tracto respiratorio inferior como neumonías y bronquitis; aumenta el ritmo cardiaco y la presión arterial; reducción de la condición física, cáncer, así como infecciones en la laringe, nariz y garganta, entre otros males.
El tabaquismo en México debe combatirse desde la niñez y en este proceso, las mamás y papás tenemos mucho en que participar, principalmente recalcando las enfermedades consecuencia de este vicio.
Un factor predominante en el inicio de la fumada, es el reto entre menores de edad que en la mayor parte de los casos inducen al tabaquismo con frases de “ándale, échate uno para que te hagas hombre”.
Es difícil, al menos lo reconocemos quienes hemos tenido durante corto, mediano o mucho tiempo el gusto de disfrutar el humo de este trágico vicio, sin embargo, no sobrarían los consejos y comentarios de los adultos ante los menores de edad, recalcando el daño causado, principalmente si les recordamos o traemos a la memoria algún pariente cercano o lejano o también de un vecino que de tanto “disfrutar” el humo paso a “mejor vida”.
Estoy consciente de que en esta modernidad, hay otros problemas de salud que hay que combatir o al menos tratar de reducir a un mínimo como es la gordura que se está apoderando de nuestros infantes, adolescentes y adultos, creciendo este mal muy a pesar de las diferentes campañas preventivas que se están realizando.
El acumulamiento de problemas del México actual, nos obliga a esforzarnos para avanzar aunque sea un mínimo en su reducción, por lo que en este caso, nada se pierde con intentarlo. (www.intersip.org)

