Noticias Coahuila, Lideres de Opinión, Reportaje SIP

Carlos Robles

Igual que los machos

Mi Columna

Igual que los machos

Por Carlos Robles Nava

crn-1024x1024

Nuestras féminas por años han venido luchando y pugnando por tener los mismos derechos que su contraparte o sea de nosotros los “machos”.

Es elogiable y reconocido ese derecho, renglón en que las mujeres mexicanas han avanzado paulatinamente aunque en unos casos para bien y en otros para mal, pero a final de cuentas ya son igual que los “machos machones”.

Quienes no reconozcan esos avances, es porque se trata de personas obtusas, de cabeza cerrada o que tiene problemas con el sexo débil que nada tiene de eso, sino por el contrario, nos está demostrando que tienen capacidad para ser y vivir a la semejanza de los hombres que hay que decirlo, durante años tuvo el yugo del dizque sexo fuerte o sea “nosotros”.

Tan es así que los medios de comunicación y las famosas redes sociales, diariamente nos dar información de muchas actividades desarrolladas por las mujeres mexicanas, siendo entre muchos ejemplos su participación de la política, en los deportes, en las profesiones, en su ocupación en áreas que por años fueron un tabú y, por el otro lado, en cometer delitos penados por las leyes que es precisamente donde su servidor no está de acuerdo.

La mujer ha sido vista durante decenas de años como una persona frágil, delicada y ejemplo en la vida en general, aunque esa imagen se ha ido desvaneciendo porque han brincado las barreras de lo permitido y no permitido, refiriéndonos particularmente en cuestiones ilícitas o será que aún no podemos acostumbrar a conocer mujeres delincuentes.

Un reciente caso dado a conocer públicamente es la detención de Matilde Espinoza Tolero, Presidenta Municipal de Suchiate, Chiapas, allá pegado a la frontera del Sur en las colindancias con Guatemala.

Resulta que esta vivaracha mujer por meses venía haciendo negocio con los guatemaltecos que cruzaban la frontera y estando en territorio mexicano acudían ante la edil mujer para que por  obtener acta de nacimiento mexicana, credencial de elector y cuanto documento “oficial” se deseara.

Para eso, Matilde, la mujer alcaldesa que actuaba igual que los hombres en materia ilícita, formó un “triangulo” extraordinario, pues su esposo era el Oficial del Registro Civil y el Secretario del Ayuntamiento, era también su familiar.

De esa manera, la mujer que logró el sueño de toda fémina extendió un sinfín de actas de nacimiento extemporáneas y constancias de residencia en Suchiate, emitidos esos documentos por el Oficial del Registro Civil Secretario del Ayuntamiento, ambos familiares y puestos por la vivaracha mujer.

En primera instancia se han detectado, por lo pronto, mil quinientas treinta y siete credenciales del Instituto Nacional Electoral.

Matilde alcanzó el deseo de toda mujer mexicana al ser igual que los “machos”, aunque ahora laresguardan tras las rejas de una prisión de Tapachula, Chiapas, en donde la espera la sentencia del Juez Federal.

Lo importante es que una mexicana más, ya puede presumir que es igual que un hombre mexicano. (www.intersip.org)