Mi Columna
La Ley es la Ley
Por Carlos Robles Nava

Cada vez son más fuertes las críticas que la máxima autoridad de la iglesia católica de México, el Arzobispo Primado de México, Norberto Rivera Carrera, hace directamente a los mandos directos del gobierno federal u otras de sus instancias sobre irregularidades o problemas que afectan a la comunidad.
Es parte de su encomienda pastoral y estamos en un país con vasta libertad de expresión, donde sus reglas y leyes permiten señalar circunstancias irregulares que dañan a la comunidad y hay necesidad de enmendar o al menos intervenir para no sobrepasarse a lo que instituyen nuestras leyes.
La ley es la ley y hay que respetarla, por eso hay que sujetarnos a ella y más cuando pugnamos y exigimos se respete la integridad de todo mexicano, por ello no son gratuitas conocidas frases como “el que la hace la paga”, “no hay ciudadanos de primera ni segunda, todos somos iguales y tenemos que respetar nuestras leyes”, etc.
No hay antecedentes, al menos en los últimos 30 años en que gobierno alguno haya rechazado o cuestionado los señalamientos de la iglesia católica, se le ha permitido a ésta hacer las críticas que considere en temas diversos.
Viene a colación lo anterior a raíz de la responsabilidad que se acepte o no, el Obispo de Saltillo, Raúl Vera López, tiene que asumir al haber facilitado la fuga de sacerdotes pederastas, además de que en un momento dado acepto conocer de esa anómala situación en el interior de seminarios u otros lugares de la Iglesia Católica y no lo hizo del conocimiento de las autoridades judiciales.
Los integrantes en distintas posiciones no solo de la Iglesia Católica, sino de otras muchas creencias, son ciudadanos como el resto de los mexicanos con derechos y responsabilidades y no solamente pueden ser críticos y exigentes en el cumplimiento de nuestros ordenamientos, sino igual respetar y enfrentar las consecuencias en caso de violar las leyes.
Por eso, resultan demagógicas y protagonistas las poses de los organismos que están demandando cese el supuesto hostigamiento contra el Obispo, Vera López, a quien se le señala como responsable de que curas pederastas de Saltillo sigan huyendo de la justicia tras haber cometido incalificables actos como es la violación sexual a menores de edad.
Los “gratuitos” defensores de López Vera, condenan la dizque persecución contra dicha autoridad eclesiástica de Saltillo, cuando que éste violó leyes instituidas en delitos como los cometidos por el Obispo.
No sería justo y menos equitativo que el representar tal o cual religión sea coto de impunidad, pues de suceder tendríamos dos México, algo que jamás debemos permitir porque esa desigualdad nos causaría más conflictos entre nosotros mismos.
Es preferible dejar que cada autoridad sea civil o religiosa defienda lo suyo dentro de las normas legales, porque a final de cuentas la ley es la ley y debemos reconocerlo y verlo con esa ecuanimidad para cada quien estar en su correcto lugar. (www.intersip.org)

