Mi Columna
¿Han servido de algo?
Por Carlos Robles Nava

Sin quitarles mérito alguno, ¿ha servido de algo la creación de los Institutos Municipales de Planeación?, más conocidos como IMPLAN.
El objetivo primordial de estos Institutos, a saber es para lograr un desarrollo y crecimiento sustentable de los municipios donde han sido constituidos estos organismos.
Fuera de la ocupación de personal y un titular con buen sueldo, apoyos económicos en las actividades fundamentales para cumplir cabalmente con el cometido para lo que fueron instituidos, en los hechos ha quedado demostrado que falta coordinación, trabajo y conocimiento en la materia.
De acuerdo con la Ley que les dio vida y la reglamentación en la que se establecen obligaciones, metas y objetivos, su compromiso en principio es involucrar la participación de todos los sectores de cada comunidad y a través de la intervención de esas representaciones conseguir un crecimiento equilibrado entre el desarrollo humano, la prosperidad económica, el respeto y protección al medio ambiente.
Entre los múltiples renglones que comprende la tarea de los IMPLAN, está la regulación territorial, tratamiento de residuos peligrosos, vivienda, transporte público, cultura y ecología.
Una de las metas número uno de los IMPLAN es la implementación de políticas públicas urbanas que conlleven a la atracción de inversiones que motiven el crecimiento y desarrollo ordenado de toda ciudad.
En la ley estatal aprobada por el Congreso del Estado, este diciembre 2017 a iniciativa presentada por la diputada local con permiso y actualmente alcaldesa electa por el año 2018 de Piedras Negras, Sonia Villarreal Pérez, se remarca que el desarrollo comunitario no es resultado de un acto de voluntad del gobierno, sino de la colaboración de todos los actores y el trabajo coordinado bajo una perspectiva común.
Los Institutos Municipales de Planeación, IMPLAN, al menos por los resultados hasta ahora de los que están en operación desde hace más de año y medio y que corresponden a Torreón y Saltillo, de hecho no han demostrado en absoluto el objetivo para lo que realmente fueron integrados.
El crecimiento de esas dos poblaciones ha sido como toda la vida, desordenado sin atacar situaciones irregulares que conlleva la expansión de una ciudad, dependiendo en todo momento de lo que diga y este de acuerdo la primera autoridad municipal. por ello no es gratuito que generalmente la designación se hace con ternas presentadas por la máxima autoridad de los ayuntamientos en turno, esto aunque se niegue, porque en los hechos y la realidad así se hace, se quiera o no aceptar.
En opinión de conocedores en la materia, los IMPLAN deben ser autónomos cien por ciento para estar en condiciones de marcar las deficiencias y poner un alto a las irregularidades que cometan los ayuntamientos con la aprobación de una simple levantada de dedo en las sesiones de Cabildo motivando continúe un crecimiento irregular que a la postre tarde o temprano causará graves problemas en el desarrollo comunitario que se conviertan en obstáculos para contar con ciudades que den calidad de vida a sus habitantes.
Es imperativo que los Ayuntamientos tomen con seriedad y con responsabilidad los objetivos fundamentales de los IMPLAN, dándoles plena autonomía y no sean un monigote de los alcaldes que sería lo peor que suceda. (www.intersip.org)

