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Carlos Robles

Hacen mal uso de ellos

Mi Columna

Hacen mal uso de ellos

Por Carlos Robles Nava

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Tiene muchas necesidades, pero es más el desperdicio de dinero que ha tenido por varias razones como desvío de recursos, gastos innecesarios, fraudes, triquiñuelas y otras corruptelas más que fueron formando una barrera que ahora le impide el acceso a un mayor presupuesto.

Como ha ocurrido en las últimas decenas de años, la Universidad Autónoma “Antonio Narro” no logra restituir la confianza del gobierno federal para alcanzar un presupuesto mayor que el obtenido en el pasado.

Para el 2018 a la “Narro” le darán una cantidad casi similar o al menos sin variante importante a lo recibido hace no menos de 20 a 25 años y que son un poco más de los tradicionales mil millones de pesos.

Jesús Valenzuela, actual Rector de la Universidad pública más antigua de Coahuila y de otras Entidades de la República, está tratando de que le asignen al menos algo parecido al pasado.

Chuy, el Rector de la “Antonio Narro” le está rezando al Todo Poderoso y a las 11 mil vírgenes para que la Federación le apruebe mil 100 millones que serían 163 millones más que en el pasado, repitiéndose la misma historia por la que han pasado no menos de los últimos 10 rectores.

Para lo que el Rector quiere los mil y pico de millones de pesos para el 2018, es lo de menos porque las necesidades que tiene, son una simple migaja y poco será lo que pueda hacer en la mejoría de la universidad.

La “Antonio Narro” tiene significativos rezagos en sus jubilados y pensionados>; en el servicio médico; en pagos a proveedores y en fin, la pregunta sarcástica es ¿a quién no le debe? y en contrapartida tiene rezagos que mantienen estático su crecimiento.

Dentro de las Universidades con especialidad agropecuaria, la Antonio Narro no solo dentro de México, sino en Latinoamérica, su prestigio y renombre le permitió que sus alumnos fueran becados por fundaciones internacionales sobre programas experimentales para obtener mejores resultados agropecuarios.

Fue común que sus estudiantes anualmente viajaran a Canadá, Estados Unidos y otros países para fortalecer sus conocimientos y en la actualidad esperan ansiosos y desesperados que les llamen aunque sea fundaciones en el tema del campo que trabajan en el interior del país.

La Agraria “Antonio Narro”, fue orgullo nacional y más de Coahuila; sus investigadores fueron contratados por organismos internacionales productores de cereales y muchos otros alimentos de procedencia del campo.

Decir “soy buitre” de la Antonio Narro, era presumir por el reconocimiento internacional que le otorgaron distintos países donde se aquilató la valía de este orgullo que se lo están acabando los malos y hasta peores Rectores que para desgracia de la agronomía nacional no han faltado los “arribistas” solo para esquilmar o robar sus ya raquíticos e insuficientes recursos que se le otorgan más por merecerlo, es por compasión y lástima para sostener el pasado de lo que fue un magnífico centro educativo agrario. (www.intersip.org)