Mi Columna
Va a todas
Por Carlos Robles Nava
Los dizque candidatos “independientes” que desde el año pasado de una u otra forma se andan promoviendo, no pierden ninguna oportunidad para hacerse ver en reuniones no solo políticas, sino sociales, estudiantiles, graduaciones de universitarios y otras más.
Van desde festejos de quinceañeras, bautizos, graduaciones de jardines de niños e igual de terminación de estudios de primaria y porque no, de secundaria, preparatoria y profesional, lo importante es aparecerse en los diferentes medios sociales, políticos, etc.
Quien no se pierde un solo festejo de los mencionados es Evaristo Lenin Pérez Rivera, actual Alcalde de Acuña, al menos de nombramiento, promoviéndose como aspirante a la gubernatura de Coahuila, según su reducido criterio, “por la libre”.
Esa terminología de “por la libre”, empleada por el edil de Ciudad Acuña, Coahuila, no la ha definido si es sin el partido político que heredó de su padre, el inolvidable Evaristo Pérez Arreola o sea Unidad Democrática de Coahuila o bien como independiente.
Sería injusto desconocer los avances que la UDC ha tenido en distintas regiones de Coahuila, al contar con alcaldes y diputados locales que apoyados por ese partido político lograron la mayoría de votos, sin embargo, igual sería injusto no señalar los grandes huecos de imagen de que adolece Unidad Democrática de Coahuila y no citar que sus triunfos fueron por sus alianzas políticas con el PAN.
El bastión principal de la UDC, desde la época de don Evaristo, ha sido el municipio de Acuña, contándose con los dedos de una sola mano y sobran, otras comunidades en donde se ondeen las siglas de Unidad Democrática de Coahuila.
Fuera de Acuña y Sabinas, las posiciones udecistas en el resto de la Entidad, se reducen a un cero a la izquierda, pues aunque abiertamente Lenin Evaristo no lo dice, la alianza hecha con el Partido Acción Nacional, en los comicios hace tres años para las Presidencias Municipales, le redituó votos a favor para compartir la victoria, aunque esto sea de manera simbólica ya que los triunfos logrados como es el caso de Saltillo, es y hay que decirlo, Acción Nacional, quien se vanagloria del éxito.
El color naranja simbólico para la UDC, se ve escasamente en algunas plazas públicas, aunque predomina el azul y blanco que tradicionalmente ha sido la identificación del blanquiazul, es decir, para el PAN, la UDC solo existe de membrete.
Las verdades duelen, pero es indiscutible decirlas para ubicar a todos los políticos que se trepan a una piedra y dan por hecho que la altura alcanzada les permite incursionar más alto en puestos de elección popular que tal es el caso del imberbe heredero de Unidad Democrática de Coahuila.
Mientras el Presidente Municipal de Acuña, no falla a ningún festejo no oficial ni partidista para placearse, sigue a la alza el cúmulo de reclamos sobre problemas no resueltos en Acuña, en donde hay obras y trabajos que han quedado a medias por falta de atención de su autoridad local, sufriendo esas consecuencias, por mencionar un solo caso, el arroyo de Las Vacas, que no ha sido posible liberarlo de la inmundicia que lo invade, la inseguridad es reclamo recurrente, sus calles con montones de desperdicios, etc.
Los acuñenses reclaman mayor atención y solución a sus problemas y si bien es cierto que no faltan los “acarreados”, son más los que no son escuchados sobre sus carencias y necesidades, por lo que el joven alcalde acuñense, Lenin Evaristo Pérez Rivera, debe atender más su terruño. (www.intersip.org)
