Mi Columna
Carmen, no dio el remedio
Por Carlos Robles Nava

Desde el punto de vista de la periodista Carmen Aristegui, a México “ le urge se le dé una sacudida porque considera que México de pronto parece un país apabullado, un país que de pronto tiene un pasmo frente a cosas espeluznantes, cosas que deberían movilizarnos y que no nos movilizan”.
Esto lo manifestó la reconocida periodista durante su participación en el foro “La Patria que Queremos”, título de su plática “El México que Merecemos”, que impartió en un ciclo de conferencias organizado por importante cadena nacional periodística, agregando que “hay en México algo que tiene que romperse, hay algo en México que tiene que cambiar y darle un giro”.
Subrayó que “probablemente tengamos una carga de estímulos negativos y eso nos ha inmovilizado”, recomendando en seguida que para darse ese cambio “es indispensable contar con una prensa crítica e independiente que informe libremente a la ciudadanía de lo que ocurre y brinde con ello las herramientas para entender y actuar ante la realidad actual”.
“Si una sociedad está educada e informada es una sociedad sobre la que no puede pasar por encima el autoritarismo o un gobierno corrupto”, sentenció, para luego recalcar “si una sociedad que tiene la herramienta del conocimiento y de la información, es una sociedad que se defiende mucho mejor de frente a los abusos del poder”.
Entre otras frases y conceptos, Carmen Aristegui, dijo que hay que mirarnos al espejo y decir “hay que hacer algo y decir este es un camino que tenemos que explorar, que apueste a la justicia, que apueste por la democracia, que apueste por el ejercicio libre de las ideas, que apueste a las libertades, eso es lo que México tiene que hacer”.
En lo personal estoy de acuerdo en todos los conceptos vertidos por Carmen Aristegui, aunque en contrapartida, la periodista nos da solo el “trapito”, pero no el remedio de esa enfermedad que viene padeciendo de años nuestra nación.
La señora periodista habló y remarcó que a México le falta educación, que no hay democracia total, que México está inundado de corrupción y que urge un total cambió, empero, desde mi punto de vista, nos dio el trapico de esa grave enfermedad que nuestra nación viene sufriendo desde ancestrales años, pero se quedó con el remedio.
Reconoció durante su plática que nos falta educación y es de sobra conocido que es un renglón en el que andamos fallos y sin rumbo siendo más que suficiente que dentro del contexto de 124 naciones que fueron sometidos a un análisis sobre la educación de su población, el nuestro se coloca por desgracia en los últimos lugares.
Democracia, los mexicanos no ternemos derecho hablar de esa libertad que da la democracia, pues sobra decir que ese concepto no existe ni un 50 por ciento en nuestra patria y para ratificarlo es más que suficiente remontarnos a las últimas elecciones nacionales, estatales y municipales en las que sobraron el acarreo de electores, la entrega o compra que no puede ser otra cosa que representa el reparto de despensas y otros estímulos para inclinar el voto a ciertos partidos.
Todo está bien dicho por Carmen Aristegui a excepción de que no nos dijo cómo podemos romper con tanto vicio enclavado por decenas de años, con todo respeto, hay muchas palabras en la periodista, pero cero de concejos u orientación de cómo darle a México la “sacudida que recomienda para cambiar el futuro”. (www.intersip.org)

