Mi Columna
Vaya que si trabajan
Por Carlos Robles Nava

No es gratuita la conocida frase de que cada cabeza es un mundo o bien cada quien tiene su opinión muy propia de cómo aprecia las cosas.
Los hay aquellos que no hay nada que los convenza sobre la importancia que tiene desempeñarse como diputado local y los critican acremente, empero, existe la contraparte que sabe apreciar lo que vale y significa ser un legislador.
Eternamente hemos dicho, de una u otra manera, que los diputados locales coahuilenses no desquitan el sueldo y demás canonjías que les otorga el Estado por cumplir con sus obligaciones, esas mismas que la ciudadanía en general siempre ha echado en cara que incumplen.
Empero, en lo personal difiero de esa calificación que dan a los legisladores cuya actividad no resalta por diversas circunstancias, particularmente porque lo que hacen no está muy cerca de los ciudadanos, pero muy en especial porque esta última desconoce cuáles son las facultades y funciones de un diputado.
Llevo 60 de periodista y en la mayoría de ésos he cubierto la información del Congreso del Estado, cuando pertenecí al equipo de reporteros de El Siglo de Torreón, medio en que me inicie.
Estimo conservadoramente que en promedio y al año los diputados locales, al menos los de esta Entidad, sesionan un mínimo de 50 a 60 ocasiones al año, es decir, una asamblea por semana y en ocasiones hasta dos son entre siete y ocho los puntos de acuerdo que se toman en distintos temas.
¿ Qué son los puntos de acuerdo ?. Se trata de temas que presentan y bien pueden ser algunos de los mismos diputados de esa legislatura o también propuestas hechas por las fracciones parlamentarias o directamente tal o cual organismo oficial, particular, esto al margen de iniciativas de reformas a las leyes vigentes e igual a la creación de nuevas en cosas en que no se ha regulado su funcionamiento o no se ha reglamentado a través de su conversión y aprobación como una nueva ley.
Si hablamos que en cada sesión se analizan y discute de entre siete a ocho puntos de acuerdo, esto significa que al año son aproximadamente de 400 a 450 puntos de acuerdo, además de reformas y nuevas leyes que llegue a enviar el Ejecutivo.
Duele decirlo, pero los puntos de acuerdo son simples recomendaciones hechas, sugeridas o planteadas por los legisladores, aunque las instancias a las que van dirigidas si lo desea cumple y sino hace oídos sordos que en general sucede esto último.
Ejemplos hay infinidad, como los puntos de acuerdo relativos a que en los bancos haya sanitarios para sus clientes; filas específicas para clientes discapacitados físicamente; reglas para facilitar la movilidad, la regularización de los vehículos introducidos de contrabando, etc., y otras muchas propuestas que, reitero, a quienes se les solicita, simple y sencillamente las recibe y ahí termina su “compromiso”.
La verdad es lamentable esta situación, pero falta personal que constate si se atiende o no la recomendación de la legislatura local.
Eso es tan solo una parte de las obligaciones de los diputados locales, lo que demuestra que si cumplen con su trabajo, aunque esto está en duda con la comunidad en general por múltiples razones, en particular, porque no conocemos a ciencia cierta cuáles son sus obligaciones y jamás nos hemos preocupado por preguntar e indagar.
Es recomendable que la difusión de las funciones de los diputados locales, debe iniciarse desde la temprana edad de los chiquitines dentro de las clases que reciben o yendo de vez en vez a las sesiones de los diputados. (www.intersip.org)

