Mi Columna
En contra de Meade
Por Carlos Robles Nava

Los aspirantes que en búsqueda de la Presidencia de la República postulados por distintos partidos políticos en muchas ocasiones se desfasan prometiendo lo incongruente a las políticas públicas que ofrecen llevar una vez que lleguen a Los Pinos.
Un caso concreto fue lo ofrecido por José Antonio Meade Kuribreña, postulado por una coalición denominada “Todos por México, encabezada por el PRI, quien durante su peregrinar pidiendo el voto en Hermosillo, Sonora, prometió a los propietarios de unidades motrices ilegales o “chocolates” si triunfa en las elecciones, la regularización de esos vehículos introducidos a México ilegalmente.
Si así fuese no hay que olvidar que no serían exclusivamente los “chocolates” que pululan a lo largo de Sonora, sino automáticamente se sumarían los millones de vehículos que andan rodando en todas las Entidades del país, es decir, estamos hablando de no menos de uno a dos millones de “chuecos” o ilegales.
Meade Kuribreña, tardó más en hacer la desafortunada promesa, que en responderle la Asociación Mexicana de Distribuidores de Automotores, recalcando y advirtiendo dicho organismo que su posición al respecto sería para todos los ahora candidatos y en el futuro para quien resulte electo para ocupar la residencia de Los Pinos.
En su comunicado, la AMDA se manifiesta contra cualquier modalidad de regularización, matriculación, censo o esquema parecido a para autos introducidos ilegalmente a México por ser un pervertidor incentivo a la ilegalidad y preservación de impunidad.
Añade que no es posible argumentar bienestar social cuando el origen propio de los vehículos ilegales en el país constituye un delito.
En otra parte de su rechazo y “recomendación” dada por la AMDA, pidió a todos los candidatos a un puesto de elección popular a mantener políticas públicas que han funcionado en los últimos años y permitido avances sustantivos en los principales factores limitativos del mercado interno automotor como el control de autos usados.
La Asociación en mención indica que se ha avanzado en detener el flujo de chatarra contaminante e insegura, además de que en muchos casos se trata de vehículos con denuncia de robo en los Estados Unidos que al amparo de la justicia federal toparon la renovación del parque vehicular en México.
La posición de la Asociación Mexicana de Automotores, no está en contra de la entrada de vehículos extranjeros, sino su posición es por la ilegalidad y al hecho de que México se ha convertido en el patio trasero de los estadounidenses al entrar toda la chatarra vehicular posible.
Existen las reglas y las tarifas arancelarias para introducir vehículos extranjeros a México, reconociéndose que son altas y muy rígidas por cuanto hace a los requisitos, por tanto quien o quienes deseen traer a nuestro país un vehículo extranjero, es más que suficiente con apegarse a las reglas legales instituidas en nuestras leyes fiscales y pagar los altos impuestos de importación porque como se dice “el que quiera azul celeste que les cueste”. (www.intersip.org)



