Mi Columna
Quítenles el “chupón”
Por Carlos Robles Nava

Crece cada vez más el uso del teléfono celular entre el personal de las oficinas públicas, extendiéndose también a negocios comerciales como farmacias, sistemas de agua y drenaje, telefónicas, etc., donde no se quedan atrás sus empleadas ni empleados al no soltar esos “chupones” para agilizar su trato y atención con los clientes y usuarios.
Algunas y algunos aparentemente ocultan o procurar no ser tan visuales cuando contestan su “cupón” y esa simulación es mayor cuando se acerca alguno de los jefes inmediatos, aunque éstos tampoco intervienen pese a darse cuenta de que el personal pierde mucho el tiempo respondiendo sus llamadas personales.
Los celulares han sido, para calificarlos de algún a manera, factor en muchas circunstancias principalmente para perder la comunicación interfamiliar o de amistades, particularmente con las parejas estén o no cansados, pues en la mesa cada quien está en lo suyo pero dándole preferencia y toda su atención a su “chupón”.
Esa situación podemos comprobarla tan solo acudiendo a un restaurante donde no necesariamente se encuentren los hijos, sino solo esposa y marido y es notorio que cada quien está contestando llamadas hechas a través los famosos mensajes.
El vicio de los chupones ha llegado a tal grado que hasta en las escuelas primarias y no se diga de estudios secundarios y de preparatoria, los alumnos con una mano sostienen el lápiz o pluma con que aparentemente están haciendo las anotaciones respectivas y con la otra contestando con mensajes las llamadas que les hacen.
Por otro lado, en escuelas primarias los chamacos ya no conocen las reglas de multiplicación ni sumas y restas al menos no ponen a funcionar su inteligencia y memoria para para emplear la “cabeza” y resolver las matemáticas porque para todo recurren como un artículo de uso obligatorio, el celular o “chupón”
En días pasados, acudí a una oficina pública estatal hacer unos trámites, por cierto, éstos de los más sencillos, empero, la gestoría me llevó más de una hora entre largas llamadas en el celular de la servidora pública que me atendió y las pocas ocasiones que se dirigió con este servidor.
Desde el “nacimiento” de los famosos celulares o “chupones” éstos se impusieron en la comunicación de persona a persona para atender relaciones públicas, negocios y toda actividad de cualesquier tipo ya que hay que reconocerlo son por lo rápido buenas opciones para atender las necesidades según sea el caso, pero tampoco puede desconocerse que están siendo problema al no tenerse la atención que se requiere para cumplir justo al trabajo que se tiene por estar contestando el celular.
Es un hecho irrebatible que los “chupones” llegaron para quedarse siendo más que suficiente la existencia de infinidad de marcas y establecimiento de industrias que los fabrican, empero, bien puede tenerse un control en bien de la atención que merecen los clientes que son quienes sostienen la economía nacional. (www.intersip.org)

